Rick Perry, gobernador de Texas y candidato republicano a la casa Blanca ha puesto en duda la validez

científica del cambio climático.

Lo que quiere decir Perry no sé si es, solamente, que el cambio climático es indemostrable o que, además, el hombre no es responsable de él.

Yo pienso que el hombre es responsable de todo lo que pase sobre el planeta que le ha sido dado. Por lo demás, las doctrinas del cambio climático es tan discutible como todo aquello que resulta demasiado grande o demasiado pequeño. Son las dos magnitudes donde la humanidad resbala. Y el cambio climático tiene demasiadas causas y demasiados efectos como para atribuir la culpabilidad a alguien. Los precursores del cambio climático le importa un bledo la tierra al servicio del hombre, lo que quieren es que el hombre quede al servicio de la tierra. No es una idea científica pero ni ideológica: pretende, sencillamente, terminar con el hombre.

No anda desencaminado Perry en sus planteamientos: el hombre no desertiza la naturaleza sino que la fertiliza. Eso, claro, siempre que actúe según el mandato bíblico: henchid la tierra y sometedla. Su única frontera: dejar a la generación siguiente un planeta asimismo explotable por el Rey de la Creación. Ejemplo: cuando los romanos controlaban el norte de África el Magreb era el granero del imperio: trigo, vid y olivo. Llegaron los musulmanes, poco amantes de la vid y, en general, de la agricultura. El desierto fue ascendiendo y llegó al Mediterráneo. El hombre explota la naturaleza pero en su explotación tiene bien cuidado, por propio egoísmo, si se quiere, en explotarlo y, al mismo tiempo, mantenerla para el futuro.

Espero que Perry dé este paso. Es decir de crecer y multiplicarse, de henchid la tierra y sometedla. Todo un cambio.

Eulogio López

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