La medida podría forzar a la baja los sueldos en el sector privado

 

Se acabó lo que se daba. Los 'ricos', como en las telenovelas, también van a llorar. Después de la reforma laboral había que dar una de arena. Y una buena idea era aprobar lo antes posible una medida que toque los bolsilllos de los supuestamente 'poderosos'.

El Gobierno ha limitado a 105.000 euros anuales el sueldo base de los directivos de las empresas públicas más importantes. Soraya Sáenz de Santamaría ha anunciado hoy tras el Consejo de Ministros que se producirá una bajada media de entre el 25 y el 35% en sus retribuciones. La medida tendrá importantes repercusiones. La reducción de salarios de empresas públicas podría forzar a la baja los salarios de los directivos de empresas privadas.

No cree la ministra portavoz que ello les impida seguir contratando a los mejores: "Se trata de una rebaja razonable. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de retribuciones, fijas y variables".

Soraya no dudó en poner ejemplos: Citó el caso del Consejero delegado de Navantia que a partir de ahora cobrará un 28% menos, o el de HUNOSA, que percibirá un 23% menos, y el del máximo directivo de la SEPI, si cumple objetivos, contando fijos y variables verá reducidos sus ingresos un 27%. Hasta ahora eran de 200.600 euros anuales.

Los directivos de empresas medianas cobrarán como límite máximo 80.000 euros al año y las más reducidas 55.000 euros al año. A partir de este tramo de salida, se aplicarán complementos en función del puesto ocupado, fijados por el Ministerio de Hacienda. La retribución variable estará ligada siempre, a objetivos que también establecerá Hacienda. En cambio, no se podrán añadir retribuciones en especie como vivienda, manutención, seguros de vida que superen el límite fijado.

Asimismo, el texto contempla la reducción de un centenar de consejeros del sector público empresarial, y limita a 15 consejeros el número máximo que podrán tener las empresas públicas de mayor tamaño. Las medianas no tendrán más de 12 directivos y las más pequeñas un máximo de nueve.

Sáenz de Santamaría ha explicado, no obstante, que existirá un complemento de puesto "ya que no es lo mismo el presidente que un directivo". Los techos los pondrá el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

Con cargo al ejercicio 2011 entró en vigor la obligación de informar sobre el salario individualizado de los directivos de las empresas que cotizan en bolsa. Hoy resultaba extraño oír a Soraya Sáenz de Santamaría hablando de los sueldos de los jefazos de las empresas públicas. Es otra consecuencia positiva de la crisis.

Sara Olivo

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