Se intenta romper el monopolio de AENA en la prestación de ese servicio, así como reubicar a casi 200 controladores aéreos

 

El ministro de Fomento José Blanco ha comparecido ante la Comisión de Fomento del Congreso y ha explicado una de las medidas que se pretenden aplicar para el control aéreo español.

Una de ellas, ya conocida desde hace unas semanas, es la privatización de la gestión de las torres de control de los aeropuertos españoles, excluyendo las de uso militar y las que se ya se gestionan sin controlador aéreo, gracias al sistema AFIS. De esta manera, desde el Gobierno se pretende romper con el monopolio que tenía AENA y a la vez, reubicar a 190 controladores.

En la primera fase, en 2011, se liberalizarán los aeropuertos de Ibiza, Alicante, Melilla, Valencia, La Palma, Lanzarote, Fuerteventura, Cuatro Vientos (Madrid), Sevilla, Jerez, Sabadell, Vigo y La Coruña. Posteriormente lo harán el resto de aeródromos. Sin embargo, el ministro Blanco ha querido dejar claro que la llegada del capital privado no significa una privatización del espacio aéreo, sino que será un servicio público gestionado por capital privado (aunque luego, en realidad, quiere decir lo mismo).

Es, en el fondo, una simple ocasión para obtener dinero para eliminar parte de la deuda española, aunque con el conflicto con los controladores caliente, una oportunidad para hacerlo sin hacer mucho ruido.

Juan María Piñero

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