Tiemblan en el PP, porque ahora, por mor de una nueva demanda, esta vez de Izquierda Unida, puede dejar los papeles del edificante ex tesorero de Rajoy en manos del juez Javier Gómez Bermúdez, (en la imagen), según informa, en una atinada crónica, La Razón.

Sí, Gómez Bermúdez es el juez del 11-M, que no parece haber llegado al fondo de la trama. Su señora esposa, periodista ligeramente escorada hacia el feminismo radical, se encargó de escribir un libro sobre el juicio del 11-M, lo que le acarreó a Bermúdez que le retiraran el saludo hasta sus compañeros de tribunal.

Pero no sólo eso. Bermúdez es también el juez que dio carpetazo, y de qué forma, a las cesiones de crédito del Banco Santander, uno de los fraudes fiscales de mayor dimensión de toda la democracia española. Dio carpetazo en lo que convenía al banco, claro está, porque en los tribunales de media España ha habido sentencias condenatorias para particulares.

Sí, en el PP tiemblan.

Por cierto, ¿alguien ha caído en la cuenta de que si los partidos políticos se dedican a llevar a los tribunales al vecino, el Gobierno y el Parlamento van a ceder todo el protagonismo, y con ello el poder, a los jueces Porque a mí el Gobierno que menos me gusta, el más peligroso para la libertad es, precisamente, el gobierno de los jueces.

Un detalle de la creciente intromisión judicial en la vida política: ¿qué pinta la Audiencia Nacional opinando sobre si la supresión de la paga extra de Navidad es necesaria o innecesaria, buena, mala o regular A mí me parece una mala medida, pero yo soy periodista y opino a través de mis artículos: el juez opina a través de sus sentencias. Sé que en este caso se disimula la toma de postura en el recurso presentado por los sindicatos contra la presunta retroactividad de la medida. Me es igual, siempre habrá un recurso que posibilite a un juez estrella para sentar cátedra política. Y esa no es su función.

Eulogio López

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