Ya no compensa comprar coches diésel, y el parque español automovilístico está inundado  

 

El precio medio del litro de gasóleo de automoción ha subido durante los últimos días un 1,8% hasta alcanzar un récord histórico 1,360 euros.

España, el país donde el carburante subvencionado y con menores impuestos llena los depósitos de siete de cada diez turismos, se enfrenta a una situación desatinada y surrealista. El parque automovilístico de los usuarios que compraron coches diésel para gastar menos en combustible podría quedarse parado.
¿Por qué se han comprado tantos coches Diésel? Porque el combustible estaba menos gravado.

El gobierno apoyaba tradicionalmente este carburante destinado en un principio al uso de tractoristas, taxistas y camioneros. El problema es que producir gasóleo es más caro que producir gasolina. La gasolina de 95 octanos se vende en las gasolineras a un precio medio de 1,367 euros tras subir el 0,66% en la última semana. El precio es prácticamente el mismo que el del gasoil. Las implicaciones de la subida de los costes de producción de este último son importantes. Los Diésel contaminan más, son más caros y la escasa ventaja de la mayor durabilidad de sus motores no compensa tanto dado el mayor gasto de reparación de las averías. Aunque consuman menos, si el precio de su combustible se sitúa al mismo nivel que el de la gasolina, desaparecen las ventajas que reportaba comprarlos.

Según datos del último boletín sobre el sector  petrolero elaborado por  Unión Europea (UE), desde mediados de diciembre de 2011, el litro de diésel se ha encarecido en las estaciones de servicio españolas en casi un 6%. La devaluación del euro es la gran culpable de la situación. En estos momentos llenar un depósito de gasolina de 50 litros cuesta aproximadamente unos 68,4 euros, y si es con gasóleo, 40 céntimos menos, o sea, 68 euros, 4 euros más que el pasado año.

Sara Olivo
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