• Moncloa quiere convertir a España en la puerta europea del gas argelino.
  • Y al tiempo, poner en valor unas instalaciones de primera calidad que no se han utilizado por el 'verdismo' de Zapatero.
  • Además, Iberdrola y GNF podrían plantar cara a los franceses de Gas de Francia-Suez.
  • GDF Suez siempre ha luchado por ser el punto de unión entre el gasoducto del norte (gas ruso) con el del sur (gas argelino).
  • Eso sí, los verdes tienen maniatada a la UE, así que ni se plantean la alternativa norteamericana: el 'fracking'.

El tubo de Gazprom muere en Centroeuropa. Además, Ucrania se niega a comprar el gas ruso al precio que exige Putin tras el conflicto entre Rusia y Occidente por Crimea. El conflicto del gas es la consecuencia económica más grave del conflicto de Crimea.  

Y esto es lo que puede significar una ventaja para España. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy ha puesto en valor la capacidad de suministro de España, suministro de gas argelino se entiende. España cuenta con dos gasoductos, especialmente el Medgaz, infrautilizado y hasta seis plantas regasificadoras, casi tantos como el resto de Europa occidental.

Ahora que hay demanda sería la oportunidad para vender gas a precios competitivos en Europa, sobre todo a clientes industriales. Una oportunidad para Enagás y para la capacidad de intermediación y abastecimiento de empresas españolas como Gas Natural Fenosa o Iberdrola.

Esto es lo que ha puesto sobre la mesa ante Europa el presidente del gobierno, Mariano Rajoy. Recordemos que el tontiverdismo del Gobierno Zapatero llevó a España a infrautilizar todas las estructuras gasísticas para subvencionar al alza carísimas renovables, eólicas y solares. Así construimos centrales de ciclo combinado, plantas de regasificación y un segundo gasoducto para traer gas argelino… que no necesitábamos porque las centrales de ciclo combinado funcionaban, y funcionan, al 10% de su capacidad.

En pocas palabras, el intento de Rajoy consiste en que España sustituya a Francia, porque el elíseo y la empresa pública Suez siempre ha soñado con convertirse en el gran distribuidor de gas en la Unión Europea y en el nexo de unión entre el gas ruso y el argelino. Todo ello en detrimento de España, claro está.

Además, se trata de aprovechar que los europeos vivimos maniatados por el lobby ecologista y no aceptamos la otra alternativa: el 'fracking' o factura hidráulica. ¿Aceptará Europa la oferta española No se sabe, pero será una forma de conocer la influencia real de Rajoy en Europa.

Eulogio López

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