• Sostiene que la economía se ha reactivado por las exportaciones y el consumo interno y que el PIB crecerá un 1,3% en 2014 y un 1,7% en 2015.
  • El cálculo para este año coincide con el del Gobierno, pero el del próximo es tres décimas inferior.
  • El gran problema sigue siendo la elevada tasa de desempleo: del 24,6% en 2014 al 23,5% en 2015. Ve también riesgo de deflación.
  • La economía mundial crecerá menos (el 3,3% este año y el 3,8% en 2015) por las tensiones geopolíticas y el estancamiento de la zona euro.
  • El Fondo rebaja, de hecho, las previsiones del BCE, que no se cumplirán por el menor crecimiento de Alemania y Francia.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) cree que España crecerá un 1,3% este año y un 1,7% en 2015, una décima más de lo que calculó en julio. Se alinea así con el pronóstico del Gobierno para 2014, pero así para el próximo año: tres décimas menos que el pronóstico oficial. Es más pesimista, sin embargo, en la visión global. El Fondo revisa, en este caso a la baja, las expectativas para la economía mundial. Pronostica que el conjunto de las economías crecerá un 3,3% este año y un 3,8% el siguiente, una y dos décimas menos, respectivamente, de lo que había previsto en julio. Culpa del pronóstico al impacto de las tensiones geopolíticas (Ucrania, Irak y Siria) y al riesgo de estancamiento de economías desarrolladas como la eurozona y Japón. Todo ello está en el último informe sobre 'Perspectivas económicas mundiales'.

Respecto a España, cree que "el crecimiento se ha reanudado por la demanda externa y también por demanda doméstica, por la mejora de las condiciones financieras y aumento de la confianza". Respecto al desempleo, confía en que lo anterior reduzca la tasa de paro del 24,6% en 2014 al 23,5% en 2015, frente a la estimación previa del 24,9% y 23,8%, respectivamente. En los Presupuestos, el Gobierno sitúa esa tasa en el 24,7% este año y en el 22,2% en 2015. Respecto a la inflación, prevé una tasa 0 para este año y que los precios suban un 0,6% en 2015. El organismo destaca que en su barómetro hay problemas de deflación.

Respecto a Europa, uno de los responsables de la ralentización económica mundial, rebaja del 1,1% al 0,8% la previsión de crecimiento para este año en la zona euro, y del 1,6% al 1,3% para el próximo. Es más pesimista, por tanto, que el BCE, que calcula un 0,9% este año y un 1,6% el próximo. Los culpables principales son Alemania (1,4% en 2014y 1,5% en 2015, frente al cálculo previo del 1,9% y 1,7%) y Francia (0,4% en 2014 y el 1% en 2015, y no el 0,8% y 1,5%). En los dos casos rebaja la previsión de PIB. Italia, mientras cerrará el año con una caída del PIB del 0,2% (y no un crecimiento del 0,3%) y en 2015 avanzará un 0,3%, no un 0,8%.

Mariano Tomás

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