• En la última reunión de la AEHM ya se escucharon voces denunciando las dificultades que están atravesando los hoteleros.
  • La situación preocupa y mucho: FITUR 2012 supuso sólo una media de 65% de ocupación hotelera, cuando siempre había que reservar con meses de antelación.
  • Los más castigados, los que abrieron entre 2005 y 2006 cerca del recinto y del aeropuerto.
  • Algunas grandes cadenas llevan meses sin pagar a sus proveedores.
  • Pero el tema es tabú: el turismo no puede dar una imagen negativa.

Que el sector de las ferias está también atravesando un mal momento, no es un secreto, sobre todo en Madrid. De hecho, en la última reunión de la Asociación Española de Hoteles de Madrid (AEHM) -la más importante junto a la de Cataluña- ya se escucharon voces denunciando que la situación es muy preocupante y que contrasta con la buena imagen que tiene el sector en nuestro país. Los hoteleros de la capital están empezando a hartarse de fingir, puertas afuera, que el sector turístico va muy bien y que es, ahora más que nunca, el motor de la economía, cuando en realidad, puertas adentro, la situación es muy diferente.

El ejemplo más claro y, tal vez, más significativo de esta realidad: la hasta ahora feria estrella de IFEMA, FITUR. Este año ha contado con un 9% menos de empresas participantes y ha ocupado 10.000 metros cuadrados menos que en 2011, lo que ha supuesto que los hoteles de la capital sólo hayan logrado una media de ocupación del 65% durante la celebración del evento. En anteriores ediciones, el que quería venir a Madrid durante esas fechas tenía que reservar hotel con, por lo menos, tres meses de antelación. Además, señalan en el sector que antaño, el que venía a FITUR hacía 3 noches. Ahora sólo está una, y gracias.

Pero no todos los establecimientos sufren esta situación de la misma manera. Así, los que abrieron sus puertas entre 2005 y 2006 -justo en el mejor momento-, cerca de los recintos feriales y del aeropuerto -también con vistas a la fallida cita olímpica de 2012-, se están llevando la peor parte.

La situación, como se ve, no es buena. De hecho, hay grandes cadenas que llevan meses sin pagar a sus proveedores, aunque nadie del sector confesará su situación real de puertas afuera. En definitiva, ¿quién pasaría noche en un hotel si supiera que está en concurso de acreedores y está dirigido por un administrador concursal?

Pablo Ferrer

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