El premio constrasta con la falta de solidaridad existente actualmente entre los países miembrosMira que hay gente o instituciones en el mundo que se merecen el Nobel de la Paz por su labor en favor de los más necesitados, por ejemplo. Pues, ¿a que no saben a quién se le a ocurrido a la Academia sueca otorgárselo este año? ¡A la Unión Europea!

El Comité Nobel del Parlamento noruego se lo ha dado por "sus más de seis décadas de contribución al avance de la paz y la reconciliación, la democracia y los Derechos Humanos en Europa".  Ha destacado el papel "estabilizador" que ha tenido la UE para transformar una Europa que era "un continente de guerra" en "un continente de paz".

Los suecos han añadido: "Desde 1945, esa reconciliación se ha convertido en una realidad. El atroz sufrimiento de la Segunda Guerra Mundial demostró al mundo la necesidad de una nueva Europa. Durante un periodo de 70 años, Alemania y Francia han combatido en tres guerras. Hoy una guerra entre Alemania y Francia es impensable. Esto demuestra cómo, por medio de esfuerzos bienintencionados y construyendo una relación de confianza mutua, los históricos enemigos se han convertido en estrechos aliados".

De acuerdo, la paz y la reconciliación en Europa han sido muy importantes. Y hay que reconocerlo. Por cierto, entre sus impulsores hubo políticos cristianos como Jean Monnet o Robert Schumann. Pero en este momento, precisamente, la UE se está caracterizando por la ausencia de solidaridad entre las naciones. Cada una va a lo suyo y si te he visto no me acuerdo. Recuerden, si no, la ayuda prometida y todavía no otorgada a Italia o a España y la permisividad con los especuladores que están arruinando a ambos países mediante los elevados precios de sus primas de riesgo. O la 'ayuda' en forma de rescate -o sea, explotación del pueblo para pagar a unos acreedores especuladores- a Grecia, Portugal o Irlanda.

Reconociendo los despilfarros en todos estos países, la solidaridad de la UE en este momento parece brillar por su ausencia. Así que la concesión a la UE del Nobel de la Paz suena a lo mismo que se hizo cuando se lo dieron a Obama: hagamos la pelota y apuntémonos un tanto 'políticamente correcto'.

José Ángel Gutiérrez
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