Es una ayuda pública para que los hijos de gente con bajos recursos puedan asistir a escuelas privadas o parroquiales

El tema del cheque escolar se ha planteado, pero con poco fuerza en nuestro país. Pese a los pasos que ha ido dando la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, para mejorar la educación pública, le falta dar ese pequeño paso. Paso que ya se ha llevado a cabo en algunas regiones de los Estados Unidos con gran éxito.

La revista Aceprensa, informaba en su último número de que el cheque escolar seguirá vigente en Washington D.C., después de que se intentara frenar su implantación. Desde que el programa comenzar en 2004, miles de alumnos se han beneficiado de esta ayuda que pretende impulsar la mejora educativa en la capital del país.

Este programa ha sido muy bien acogido por las familias de bajos recursos que en un 70% apoyan el cheque escolar, lo que permite a sus hijos acudir a centros privados o parroquiales donde poder recibir una mejor educación. Curiosamente la puesta en marcha de este programa también ha provocado que las escuelas públicas de la ciudad también hayan mejorado y por primera vez en 10 años, los padres de familia creen que se está realizando una buena labor.

En un país como el nuestro donde los alumnos cada año muestran peores registros en los informes Pisa, y donde el abandono escolar presenta unos números desorbitados, sería una buena idea, pero parece que no interesa que los jóvenes se formen. Es mejor gobernar a un grupo de borregos.

Juan María Piñero
[email protected]