El pulso económico está en America. El pobre Barack Obama, siempre modesto, se vio obligado a abandonar con todo el deprecio del que fue capaz la reunión con congresistas republicanos demócratas sobre la necesidad de que Estados Unidos se endeude más.

Así que el señor presidente se ha visto obligado a recordar a los jubilados norteamericanos que a lo mejor el día 2 de agosto no les llega el cheque de la pensión... naturalmente por culpa de los republicanos. En el peligroso y suicida incremento de la deuda, el señor Obama, presidente del país y líder de la durante dos años mayoría demócrata en las cámaras, no ha tenido nada que ver.

O sea, es el chantaje del moroso, del irresponsable que se endeuda más del que aconseja la prudencia y su cuenta corriente. Y el moroso más irresponsable es el gobernante, porque sabe que la deuda que él asume no la pagará él, sino los contribuyentes, si acaso, los contribuyentes de la próxima generación.

Este es el 'quid' de la economía actual y de la justicia social actual: o dejamos de deber o nos hundimos, no sólo nosotros, sino nuestros hijos. Pero el bueno es el deudor moroso, Obama, y los malos son los que intentan impedir que lleve a toda la ciudadanía hacia el abismo.

Y lo que ocurre en Estados Unidos es exactamente lo mismo que ocurre en Europa.

Eulogio López

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