• Hispanidad ha tenido acceso a la transcripción de la conversación que mantuvieron el dueño del bar Faisán, Joseba Elosúa, con su yerno Carmelo Luquín.
  • "Se me hace difícil que te llame un txakurra (perro, en referencia a la Policía), que te diga un txakurra, para que le advierta a éste que le van a ligar -detener-" (palabras de Joseba Elosúa Urbieta, receptor del chivatazo policial).
  • Según la transcripción que incriminaría al comisario Ballesteros como presunto autor del aviso que frustró la operación policial contra ETA, el policía le dijo a Elosúa: "pues oye, ¿ya sabes la situación política actual Los políticos sabrán. Yo no soy político, no, pero ya sabes que te tenemos controlado ya hace tiempo, ¿no".
  • "Y hay quien quiere esto que se rompa,  y hay quien quiere, y lo que no queremos es armar un circo político. ¿No", dijo también el autor del aviso.
  • También le habría avisado de que no utilizara el teléfono y de que le seguían otros compañeros del cuerpo.
  • Por orden de Torres Dulce, el fiscal pide cinco años de cárcel y 11 de inhabilitación por colaboración con banda armada para el entonces Jefe Superior de Policía del País Vasco,  Enrique Pamiés,  y  también para José María Ballesteros, por colaboración con banda armada.
  • El SUP ha llegado a calificar la actuación de Torres Dulce como una "injerencia política para ratificar una venganza del PP".

El pasado 19 de abril, la Fiscalía de la Audiencia Nacional por orden de Eduardo Torres Dulce (fiscal general del Estado) solicitaba 'alternativamente' para Enrique Pamiés y para José María Ballesteros Pastor, policías imputados en el 'caso faisán',  cinco años de cárcel y 11 de inhabilitación absoluta.

La irrupción de Torres Dulce en el proceso ha sido interpretada como un ataque en toda regla al PSOE, cuyo líder, Alfredo Pérez Rubalcaba, ocupaba por aquel entonces la cartera de Interior, Zapatero quería pasar a la historia como el pacificador de Euskadi y buscaba acuerdos con el extremismo abertzale.  

Los dos policías implicados fueron imputados por el supuesto chivatazo a ETA, que frustró una operación policial y permitió la huida del aparato de extorsión financiera de la banda terrorista en mayo de 2006. Por el delito de revelación de secretos, el fiscal solicita para el procesado Pamiés una pena de dos años de prisión y cuatro años de inhabilitación para la profesión de policía, mientras que para Ballesteros, ahora comisario, pide un año y medio de cárcel y tres de inhabilitación.

No es lo mismo guardar silencio para proteger a los superiores cuando no te espera la cárcel -las penas previstas inicialmente por el fiscal eran de tres años- que cuando te espera. El SUP ha llegado a calificar la actuación de Torres Dulce como una "injerencia política para ratificar una venganza del PP". Los dos policías defienden su inocencia.

Hispanidad ha tenido acceso al informe del fiscal, con sus documentos adjuntos, donde se señala que "tras meses de escuchas, vigilancias y seguimientos, se tuvo conocimiento, en la tarde del miércoles 3 de mayo de 2006, de una reunión en una sidrería de la localidad de Oyarzun entre el propio Elosúa Urbieta y Ramón Sagarzazu, por un lado, ambos investigados en la causa, y el fallecido Gorka Arizmendi, destacado miembro del Partido Nacionalista Vasco, por otro, encuentro en el que la policía sospechaba se iba a producir una entrega de dinero -nueve millones de pesetas, denominados por ellos 'nueve botellas de vino'-. Dicho dinero, según la fuerza actuante -continúa el informe del fiscal-, sería entregado al día siguiente a Cau Aldanur, otro de los investigados en la red, residente en Francia, en el propio bar de Elosúa".  

Es conocido que para frustrar las entregas y proceder a las detenciones se activó un operativo policial conjunto con las autoridades judiciales y policiales francesas, encaminado a la intervención del dinero y detención de todos los posibles miembros de la trama para pillar a la red de extorsión con las manos en los sobres llenos de dinero.

Según el informe del fiscal, Enrique Pamiés Medina, entonces Jefe Superior de Policía del País Vasco, tuvo conocimiento "en la tarde anterior que el dispositivo se iba a poner en marcha y decidió obstaculizarlo para, al menos, impedir la detención de Gorka Aguirre, sin perjuicio de otros fines no debidamente acreditados hasta la fecha". Con este objeto, buscó a una persona que no perteneciera a la plantilla de San Sebastián y no pudiera ser reconocida "por los integrantes de ésta o de la Sección de Economía de la Unidad Central de Inteligencia". El fin era avisar a  Elosúa Urbieta de que CAU no acudiera a España. El elegido fue el también procesado José María Ballesteros Pastor, entonces inspector en la Brigada de Información de Vitoria, "entre cuyas funciones no estaba la investigación de ETA sino jihadista," por lo que parecía apto para la misión que se le iba a encomendar.

Siguiendo las instrucciones de Pamiés, siempre según el informe del fiscal, Ballesteros visitó el bar Faisán, donde preguntó por Elosúa, y tras hablar con él le pasó un terminal telefónico diciéndole que alguien iba a hablarle. La llamada comenzó a las 11:23:31 horas y duró 8 minutos y 11 segundos.

El interlocutor (el procesado Pamiés) le dijo a Elosúa:

"-Que tuviera conciencia de la situación política, que le venían controlando desde hacía tiempo.

-Que iban a detener a Cau Aldarnur al cruzar la frontera.

- Que sabía lo de las botellas de vino.

-Que sabía que había tenido una comida el día anterior con Sagarzazu y Gorka Aguirre, que no dijera a nadie le había llamado.

-Finalmente, le advirtió que no hablase por los teléfonos ni en el coche".

Hay imágenes que demuestran la presencia de Ballesteros en el bar.  Su propietario llamó desde una cabina a Cau, para ponerle sobreaviso, y después, a las 12:40 horas, se desplazó hacia Francia junto con su yerno, Carmelo Luquín, en el coche Ford Focus de Elosúa, balizado por la policía con dispositivo de seguimiento y micro de audio. Hablaron de txakurras (perro en vasco), que es como denominan los etarras a la Policía.

Señala el fiscal que tras la transcripción completa del audio de la baliza, es cuando la Policía llega a la conclusión de que se ha producido una filtración.

A continuación reproducimos algunos de los fragmentos de la transcripción de la conversación que mantuvieron Elosúa y Luquín.

Joseba.- Estaba en casa, salía por el, por el portal… Y de la Ertzanza no es, porque si fuera la Ertzainza, Gorka no…

Carmelo.- Es un madero

Joseba.-Es un madero, además me ha dicho "tienes Policía ahí en la frontera, ¿eh Para coger a José Antonio. Si pasa le van a detener, van a, ¿eh, mirar el coche de arriba abajo, e igual le interrogan. (…).

Joseba.- Joder, que saben ¡si allí ya el que estaba al lado ha dicho: este es txakurra porque cuando le he hablado por teléfono, oye: "Ya te habrá explicado mi compañero, no". Joder, ya está! Seguro, ese no sabe (ininteligible) y me había dicho más, que me iba a dar un recado y punto, nada más. Y que cuando me ha pasado el teléfono y me dice el otro "ya te habrá dicho, eh, mi compañero, ya te habrá explicado, eh, por qué te llamamos. ¿no Y no, no me ha dicho nada, no hemos hablado."Si no has hablado, mejor, si no has hablado, bueno, pues es para esto: pon-pon-pon". Y nada (ininteligible). Y cuando me han dicho "les llamas bastante a Xenpe, ¿eh A Oyarzun. Así es que Xenpe también está muy marcado, ¿eh".

(…)

Joseba.- Y a mí aún no me entra en la cabeza, si no me conoces, que no me conoces, que me ha advertido por teléfono, que "ya sabes cuál es la situación actual política, no Y hay quien quiere esto que se rompa, y hay quien quiere y lo que no queremos es armar un, un circo político, ¿no

(…).

Joseba.- Se me hace difícil que te llame un txacurra, que te diga un txakurra para que le advierta a éste que le van a ligar.

Carmelo.- Algo no cuadra…

Joseba.- Algo no me cuadra, algo no me cuadra.

Carmelo.- Que te llamen a través del teléfono, ¿por qué ¿No El mismo tío te ha identificado, y él mismo te dice.

Joseba.- El tío no sé, no sé me ha identificado y... y es más. Este no me ha dicho quién era ni nada ni nada, nada más que me ha pasado el teléfono.

Carmelo.- Por eso.

Joseba.- Y al pasar el teléfono me dice.

Carmelo.- "Ya te habrá dicho…"

Joseba.- "Ya te habrá dicho mi compañero", digo ¡Joder! ¡ya está! Compañero.

Carmelo.- En fin.

Joseba.- ¿Eh

Carmelo.- Son maricones o son maderos

Joseba.- O son maderos. Entonces, en seguida he dicho, digo: tu compañero no me ha dicho nada, porque no hemos hablado aún nada. ¿De qué se trata "Pues oye, ¿ya sabes la situación política actual Eso, los políticos sabrán, yo no soy político, no…". ¡Joder! No eres político, pero, "pero ya sabes que te tenemos controlado ya hace tiempo, ¿no". No, eso sí que me he dado cuenta, y lleváis varios años, no un año, eh, controlándome, pero con un…¡joder! "Y las botellas de vino, qué, las nueve botellas…." Y, en seguida, ¡joder!, ¡tate! "y Gorka  ayer, ¿qué"  ¡Tate! ¡Y joder! Teléfono y luego, hasta que me lo ha dicho él: "Este, eh, tú no puedes hablar por teléfono, ninguna cosa de éstas, que lo tienes cogido".

Joseba.- Ah, si esto me lo hubiera dicho:  ¿qué te voy a decir La Ertzaintza (…) oye, soy de parte de ese chaval. ¿No O vengo de parte de quien sea. ¿No Pero, ¡la txakurrada!¡Avisarme de la forma que me ha avisado! Esto es, cómo (…) y encima diciendo que no, no dé, que no diga que me han llamado.

Joseba.- Ah, los otros compañeros no sabrán que me ha llamado este, porque me ha dicho "por favor, esto tiene que ser confidente, eh! No hables con nadie que te he llamado, no hables con nadie ¡eh! Que yo te llamo porque no vamos a buscar aquí un…". Igual él no me podía llamar a mí legalmente…

Carmelo.- Sí, sí, secreto, ¿no

Joseba.-Sí, él igual no me podía llamar legalmente.

Carmelo.- Y por qué te ha llamado Si aquí…

Joseba.- Aquí hay cosas raras.

Carmelo.- Cosas raras.

Joseba.- ¿Eh

Carmelo.- Cosas raras…

Joseba.- A mí no me cuadran…Hoy no (…).

No le cuadraban a Joseba, ni tampoco al fiscal del caso, que piensa utilizar en el juicio oral la transcripción como prueba.

Mariano Tomás
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