• Las conversaciones comenzaron en septiembre de 2012.
  • CCOO, UGT y SIE se quejan de la "intransigente actitud" de la compañía, a la que acusan de querer "desregular las condiciones de trabajo" de la plantilla.
  • Pero lo cierto es que no sólo está paralizada la negociación colectiva, sino que toda la compañía está en estado de espera.

Un episodio más del caos que vive ENDESA, en todos los niveles. Si en noviembre decíamos que Fulvio Conti, Mandamás de ENEL, no quiere a Prado -presidente de ENDESA- al frente de ENDESA, pero tampoco le convence la opción de Brentan, el actual número dos de la española. El que tiene más papeletas es José Bogas. Pero eso ya lo hemos contado.

El episodio de este martes lo han protagonizado los sindicatos de la eléctrica, que se han encerrado en la sede madrileña para protestar por el bloqueo de las negociaciones del convenio que comenzaron en septiembre. CCOO, UGT y SIE han anunciado que el encierro se prolongará hasta las 15:00 horas de mañana miércoles. Los líderes sindicales han acusado a la eléctrica de "querer sacar tajada de la reforma laboral desregulando las condiciones de trabajo de la plantilla".

Y no les falta razón, aunque el problema, mucho nos tememos, es algo más profundo y afecta a todos los niveles de la compañía. Y es que Conti necesita vender para hacer frente a la gigantesca deuda de ENEL. De ahí la operación Enersis -filial iberoamericana de ENDESA- consistente en vaciar ENDESA para aportar activos a la filial, y luego venderla al mejor postor. Sin duda, tiene mejor cartel Enersis que ENDESA.

En definitiva, toda la empresa es la que está en estado de espera, incluido el mismísimo Borja Prado. Claro que él puede afrontar el despido sin problemas.

Miriam Prat

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