• En tiempos de bonanza se podía pensar en reestructurar el parque automovilístico para adaptarlo a este combustible, pero actualmente no.
  • Además, existen otras alternativas con más posibilidades: los híbridos y el autogás.
  • Y por si fuera poco, los combustibles tradicionales han mejorado mucho su eficiencia.

Algunos combustibles verdes no acaban de despegar. Entre ellos, el bioetanol, que no es otra cosa que etanol producido a partir de ciertas plantas con azúcares. Hace años, con una economía mundial -y española- en expansión, se consideró como una alternativa seria a los combustibles fósiles, aunque esto supusiera una gran inversión por parte de los fabricantes de coches.

Pero tanto la crisis como el hecho de que los combustibles fósiles tradicionales han mejorado mucho en eficiencia y son cada vez más ecológicos, han frenado casi en seco las opciones del bioetanol.

Abengoa, que en su día apostó por esta energía verde -junto con la solar y la termosolar- lo ha notado, y ha tenido que suspender indefinidamente la producción de sus dos plantas en Nebraska (EEUU). Y la decisión no es nueva. Durante 2012, la compañía presidida por Felipe Benjumea (en la imagen), ya tuvo que paralizar la producción en otras cuatro plantas norteamericanas, con el consiguiente impacto negativo en su cuenta de resultados. Así, mientras en 2011 el bioetanol representó el 15% del EBITDA, en 2012 bajó al 3%.

A las razones anteriores habría que añadir otra más que ha contribuido al desinfle del bioetanol: la existencia de otras alternativas más 'reales': los coches híbridos y el autogás. Por cierto, en Europa ya hay ocho millones de vehículos propulsados por autogás -sólo en Italia ya hay más de un millón-. En nuestro país no sobrepasan los 11.000 vehículos (el 0,1% del mercado), aunque el crecimiento experimentado en 2012 ha sido importante -en 2011 había 5.000 coches-.

Pablo Ferrer

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