• Según el boletín económico del BdE, la economía española continuó cayendo en el tercer trimestre de este año.
  • Así, el PIB descendió un 1,7% interanual y un 0,4% intertrimestral.
  • El empleo se contrajo a un ritmo similar al del trimestre previo, en torno a una tasa interanual del –4,5%.
  • La demanda nacional retrocedió algo menos que en el trimestre previo (–1,2 %, frente al –1,4 % anterior).
  • Los créditos a las familias disminuyeron un 3,2% interanual.
  • Aumento salarial del 1,3% hasta septiembre, como resultado de incrementos del 1,5% de los convenios firmados en años anteriores.
El Banco de España ha señalado este martes en su boletín económico que "la reciente reforma del mercado de trabajo ofrece a las empresas la posibilidad de que la negociación salarial refleje de forma más adecuada los condicionantes específicos en los que desarrollan su actividad y el momento cíclico por el que transcurre la economía.

El aprovechamiento de estas nuevas posibilidades constituye una importante oportunidad que las empresas deben aprovechar para preservar y mejorar su competitividad. Es importante evitar que el impacto transitorio sobre la inflación de alguna de las medidas adoptadas para avanzar en la consolidación fiscal, como la subida del IVA, se traduzca en revisiones generalizadas de precios y salarios, porque ello supondría un inoportuno retroceso en las ganancias de competitividad conseguidas". Vamos, una rebaja o ajuste de salarios en toda regla que deseamos a don Luis María Linde, gobernador de la institución (en la imagen), que se la aplique a él mismo.

El boletín económico del Banco de España también ha informado este martes de que la economía española prolongó en los meses centrales del ejercicio la trayectoria contractiva que había iniciado un año antes. "La información coyuntural disponible, todavía incompleta, apunta a que el PIB retrocedió a una tasa intertrimestral del 0,4 %, similar a la observada en el segundo trimestre. Mientras que en términos interanuales, el PIB descendió un 1,7 %, frente al –1,3 % en el período abril-junio", señala.

La institución que dirige Luis María Linde explica que el perfil de la demanda a lo largo del trimestre se ha visto afectado por la anticipación de decisiones de gasto ante la subida del IVA anunciada para el 1 de septiembre. Y añade que "los datos del tercer trimestre reflejan también el alivio que el plan de pago a proveedores ejerció sobre las cuentas de las sociedades y de los empresarios individuales".

La demanda nacional retrocedió algo menos que en el trimestre previo (–1,2 %, frente al –1,4 % anterior), como resultado de caídas más atenuadas en todos los componentes privados del gasto, en particular en el consumo de los hogares, donde se concentró el efecto de anticipación del IVA. El consumo público, por el contrario, habría intensificado su trayectoria contractiva. Y la demanda exterior neta volvió a tener una contribución positiva (0,8 puntos porcentuales), algo más baja que la del trimestre anterior pese al buen tono de las exportaciones, que se vio parcialmente contrarrestado por el repunte de las importaciones.

Por el lado de la oferta, se estima que el empleo se contrajo a un ritmo similar al del trimestre previo (en torno a una tasa interanual del –4,5 %). Los costes laborales prolongaron la trayectoria de moderación, lo que, unido a un nuevo repunte de la productividad aparente, habría propiciado una caída de los costes laborales unitarios. A su vez, la inflación repuntó significativamente en el tercer trimestre, como consecuencia del impacto de las subidas en los precios de la energía y del efecto de las alzas impositivas y de precios administrados sobre los precios finales. La inflación —medida en términos del IAPC— amplió el diferencial positivo con la UEM, hasta 0,9 puntos porcentuales. No obstante, según el Banco de España, "cabe esperar que la traslación de las subidas impositivas a los precios de consumo sea solo parcial y que el impacto sobre la tasa de inflación sea transitorio. Las reformas instrumentadas en el mercado de trabajo y en los mercados de productos deberían contribuir a este resultado".

La institución que dirige Linde también pone de manifiesto que en el transcurso del último trimestre el contexto en el que se desenvuelve la economía española ha venido caracterizado por el "debilitamiento generalizado de la actividad exterior —que está afectando con particular intensidad a nuestros principales mercados de exportación, localizados en el área del euro—, el mantenimiento de unas condiciones de financiación restrictivas y la persistencia de un clima de elevada incertidumbre vinculado, entre otros factores, a las dudas sobre el alcance de las reformas que se están poniendo en marcha, tanto en el ámbito europeo como en el nacional. Todo ello dificulta la recuperación de la demanda interna, que ha vuelto a retroceder en los últimos meses, acumulando ya un descenso de algo más de 13 puntos porcentuales  desde el primer trimestre de 2008".

En el caso de los hogares, la elevada tasa de paro, el descenso de la renta disponible real y de la riqueza, las estrictas condiciones financieras existentes y la continuación del proceso de desapalancamiento siguen frenando el consumo, si bien el adelanto de compras a julio y agosto, sobre todo de bienes duraderos, ante la subida del IVA ha amortiguado esta tendencia, observándose una leve recuperación del consumo en la tasa intertrimestral entre julio y septiembre (0,1 %). "Cabe prever que, en los meses finales del año, la eliminación de este efecto, unido al impacto sobre la renta disponible de la disminución de los salarios públicos, sitúe al consumo de nuevo en una trayectoria descendente, en línea con la evolución de sus factores determinantes", apunta el Banco de España. "El nivel de la tasa de ahorro de las familias, al concluir el segundo trimestre, representaba el 9,6 % de la renta bruta disponible, en términos acumulados de cuatro trimestres, nivel más bajo que el del anterior mínimo de la serie, alcanzado en el tercer trimestre de 2006", añade.

La financiación concedida a los hogares continuó reduciéndose en el tercer trimestre. Con los datos disponibles hasta agosto, los créditos a las familias disminuyeron un 3,2 % interanual, cifra similar a la del trimestre anterior. "El desglose por finalidad apunta a una contracción algo más acusada en los préstamos destinados a la adquisición de bienes de consumo, en comparación con los que se destinaron a la adquisición de vivienda. Esta disminución del crédito habría permitido un moderado avance adicional en el proceso de desapalancamiento de los hogares, a pesar de la debilidad de sus rentas", indica el banco.

Finalmente, se prevé que los costes laborales prosigan la trayectoria de gradual desaceleración que vienen experimentando en los últimos años. Las tarifas salariales recogidas en los convenios registrados hasta septiembre contienen un aumento salarial del 1,3%, como resultado de incrementos del 1,5 % procedentes de los convenios plurianuales (firmados en años anteriores), superiores a los que contienen los convenios de nueva firma (0,7 %). Si bien estos últimos acumulan un cierto retraso en su firma en comparación con las pautas de años anteriores, siguen una trayectoria descendente que les va aproximando a la referencia que estableció el Segundo Acuerdo Salarial para este ejercicio (un incremento del 0,5%). "De continuar esta tendencia, la remuneración por asalariado de la economía de mercado podría seguir recortando su tasa de avance en lo que resta del año", apunta.

Andrés Velázquez
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