Cuando se asesina a un inocente a través del aborto, la primera víctima es el bebé por nacer y la segunda atormentada es la madre.

Millones de adolescentes se han hundido en el fraude del aborto, y casi todas ellas, están penando lo que se denomina como Síndrome Post-aborto. Así lo prueba la institución abortista más significativa del universo, la Federación Internacional de Planificación Familiar, al aseverar que: "la incidencia del trauma post-aborto, entre jóvenes de abortos quirúrgicos, puede llegar a alcanzar hasta el 91% de los casos". http://www.foroandaluzfamilia.org/el-trauma-post-aborto-alcanza-el-91-de-los-casos-en-eeuu-2.html

La principal y más grave secuela, tras el aborto, es la inclinación al suicidio. También puede producir el cáncer de mama y un riesgo elevado de tener cáncer de ovario. Un 3% de las mujeres que abortan puede sufrir perforación del útero. El riesgo de perforación uterina se incrementa para las mujeres que ya han tenido hijos.

Las secuelas post-aborto pueden provocar un parto prematuro y complicaciones durante los partos posteriores. El aborto incrementa el riesgo de malformación fetal y muerte perinatal. Además, se asocia con lesiones cervicales y uterinas que pueden incrementar el riesgo de parto prematuro. Estas complicaciones reproductivas constituyen las causas principales de las minusvalías, tanto físicas o psíquicas, en los recién nacidos.

Las adolescentes, que suponen aproximadamente un 30% de las mujeres que abortan, se exponen a un riesgo mucho más alto de sufrir numerosas complicaciones relacionadas con el aborto. En un estudio realizado sobre 1.428 mujeres, los investigadores descubrieron que los abortos provocados se asociaban de manera significativa a una salud general más deficiente.

El aborto está ligado a cambios de conducta tales como promiscuidad, tabaquismo, abuso de las drogas y desórdenes alimenticios. El aborto, en ocasiones, lleva a la pérdida de la autoestima, a la amargura, a la depresión y, finalmente, al suicidio. http://es.catholic.net/sexualidadybioetica/284/1266/articulo.php?id=5326

El doctor Nathanson, adelantado defensor del aborto en los Estados Unidos, incluido el de su propio hijo, testifica afligido: "La Humanidad hoy se arrepiente de la esclavitud de ayer, y pronto se avergonzará del crimen del aborto".



Clemente Ferrer



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