De las drogas nadie está libre. Cada día llega un mayor número de menores, un 63,5%, en busca de un plan de deshabituación. "Las drogas siempre pasan factura", dice la comunicación publicitaria del Ministerio de Sanidad y Consumo, dentro del Plan Nacional sobre Drogas y que tiene como finalidad esquivar el derroche de los alcaloides entre los adolescentes.

 

La redactora Nicky Taylor entraba en un plan con el que la cadena BBC, del Reino Unido, anhelaba indagar lo perjudicial que es humear estupefacientes, Taylor se sintió aterrorizada. Estaba tan asustada que no podía levantarse de la silla. Ése ha sido uno de los momentos más horribles de su vida. Se trataba de conocer cuáles eran las secuelas que la droga aguijoneaba en su cerebro; quería saber si la droga conduce a la locura. Así que partió para Holanda y empezó a trajinar en una de las tabernas legalizadas para comerciar narcóticos.

Se propuso la faena de ensamblar un mueble, cuando ya estaba drogada, terminó en el sofá, sin sentido, con todas las piezas del armario esparcidas por el suelo. La droga había acabado con su capacidad de raciocinio. Luego de un mes humeando cannabis, "sentía como si mi cerebro se hubiera convertido en un líquido viscoso".

El consumo de estupefacientes produce un deterioro físico y psíquico que transforma el paraíso de unos instantes en un prolongado e insoportable infierno. La droga es un camino de ida, sin retorno.

La droga llega directamente al cerebro. El estudio de la Oficina Nacional de Control de la Drogadicción de Washington, refrenda que los narcóticos pueden producir daños, como zozobra, melancolía, brotes psicóticos o tendencias al suicidio.

¿Será esto lo que algunos buscan, en clara línea con la cultura de la muerte?, apremia embestir a fondo contra las drogas, contrarias a la salud.

La droga es una de las plagas de la sociedad de nuestros días. La elevación de los índices de consumo de estupefacientes ha crecido de una forma alarmante y las autoridades se encuentran desbordadas con este grave problema. La drogadicción ha tomado carta de naturaleza en una parte de la población juvenil de todo el mundo. Se están poniendo los medios para terminar con esta lacra social que sólo lleva a la a la autodestrucción y a la muerte.

Clemente Ferrer

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