Se está elaborando la primera ley que implantará unos "mínimos comunes" para todo la geografía nacional, entre ellos, la homogeneización de la edad legal para el derroche y adquisición de bebidas etílicas, e insistirá en la precaución, dada su "alta accesibilidad" y que los "límites que existen no son suficientes".

Los datos son alarmantes: los adolescentes comienzan a ingerir alcohol al cumplir los trece años, el 60% admite haberse embriagado alguna vez en su vida y uno de cada tres lo ha hecho en el último mes.

La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción ha presentado una campaña de sensibilización social con el eslogan: "¿Qué debemos hacer con el alcohol" La FAD ha decidido centrarse de forma específica en el consumo de los adolescentes.

"¿Qué debemos hacer con el alcohol". Con esta pregunta se pone de manifiesto que no tenemos nada claro qué lugar ocupa el alcohol en nuestras vidas.

Las bebidas alcohólicas son más peligrosas que el consumo de las drogas. Según la encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas del Plan Nacional sobre Drogas, la sustancia más consumida entre la población de 15 a 64 años es el alcohol, con una prevalencia de consumo del 78,7%.

Los datos confirman que el alcohol está presente en el 90% de los consumos colectivos. Por otra parte, según recientes investigaciones de la FAD, los iconos que más representan a la sociedad son deporte/espectáculo, seguido de la familia, la amistad, los medios de comunicación, el coche y el consumo de bebidas alcohólicas.

Un 53,5% de los entrevistados entre 20 y 24 años califican las bebidas espirituosas como muy peligrosas. Entre los 15 y 19 años, el alcohol no parece peligroso para un 12,3% de los entrevistados.

Las drogas más consumidas siguen siendo las que tienen el estatus de legalidad, esto es, el tabaco y el alcohol. Una de cada tres personas consume alcohol todos los fines de semana y un 13,3% afirma consumirlo  a diario.

El alcoholismo afecta más a las mujeres que a los hombres, ya que la parálisis en el cerebro se desarrolla en las adolescentes de una manera más rápida, según el estudio de la Universidad alemana de Heidel y de la norteamericana de Stanford.

También se ha llevado a cabo una campaña bajo los eslóganes: "bebe con moderación, es tu responsabilidad" y "disfruta de un consumo responsable". Estos eslóganes difunden de forma clara y concisa el mensaje de que sólo se logra el goce de las bebidas etílicas a través de un consumo moderado y responsable.

Las bebidas espirituosas son el ataque más grave que sufre la sociedad actual. Un ataque cuyas consecuencias alcanzan a todos los estamentos pero los jóvenes son especialmente víctimas.

Clemente Ferrer

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