• A partir de ese día consolida el balance de las 32 cajas rurales que lo componen.
  • Además, hará una ampliación de capital de unos 350 millones de euros para dar entrada a nuevos socios, principalmente fondos de inversión.
  • El presidente del BCSC, Luis Rodríguez, niega que esto sea el primer paso para convertir las cajas rurales en bancos.
  • Cajamar es la mayor entidad del sector, pero hay otras -la Caja Rural de Navarra o la de Asturias- que se mantienen al margen del proyecto de Cajamar, el preferido del Banco de España.
  • Y en lo que respecta a Cajamar, tendrá que reducir su dependencia de la bicicleta financiera y centrarse más en el crédito a los cooperativistas.

El Banco de Crédito Social Cooperativo (BCSC) se constituyó en enero de este año, pero será a partir del 1 de junio cuando asuma la cabecera del grupo formado por 32 cajas rurales, lideradas por Cajamar, que posee el 91% de la entidad. En otras palabras, a partir de este domingo, el BCSC consolidará los balances de las 32 cajas rurales que lo componen.

Estamos hablando de las 19 entidades integradas en el grupo Cajamar y de otras 13 cajas rurales que han optado por ser accionistas del BCSC pero mantener su independencia respecto al grupo Cajamar.

Lo primero que hará el BCSC será ampliar capital en 300 ó 350 millones de euros. De hecho, el proceso ya está muy avanzado y se cerrará en julio o septiembre de este año. Hablamos, principalmente, de fondos de inversión que entrarán junto a la aseguradora Generali, que ya es socio de Cajamar. Tras la ampliación, la participación de Cajamar quedará entre el 60% ó 70%. En ningún caso, las cajas rurales accionistas perderán el control del banco, esto es, reducirán su participación por debajo del 51%.

El presidente del BCSC, Luis Rodríguez González, ha asegurado a Hispanidad que esta ampliación de capital se hace para crecer y no para superar los próximos test de estrés europeos. Asimismo, Rodríguez González ha negado que la puesta en marcha del BCSC sea el primer paso para convertir las cajas rurales en bancos, tal y como ocurrió con las cajas de ahorros. El presidente del BCSC insiste en que su modelo es el mismo que el del banco holandés Rabobank o el del francés Crédit Agricole.

Bancaja es la mayor entidad del sector, pero hay otras cajas rurales como la de Navarra o la de Asturias, que se mantienen al margen del proyecto de Bancaja, el preferido por el Banco de España. En cualquier caso, el sector continúa a la espera de la nueva normativa del Gobierno sobre cajas rurales y cooperativas de crédito. Si finalmente se tramita como proyecto de ley, el texto inicial se debería conocer durante el mes de junio para que diera tiempo a su aprobación definitiva antes de fin de año.

Y en lo que respecta a Cajamar, tendrá que reducir su dependencia de la bicicleta financiera -el ROF- y centrarse más en el crédito a los cooperativistas. Y es que al cierre del primer trimestre de 2014, el margen de intereses alcanzó los 133,9 millones de euros (un 22% inferior al de 2013), mientras que el resultado de operaciones financieras (ROF) aumentó un 248%, hasta los 145,2 millones de euros. En otras palabras, ganó más con la bicicleta financiera -coger dinero del BCE al 1% y prestarlo al 3%- que con lo que debería ser su actividad principal, el crédito a los cooperativistas.

Pablo Ferrer

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