Un tribunal administrativo ha admitido a trámite un recurso contra el decreto, y el Club de Jueces ha aprobado convocar una huelga indefinida con carácter inmediatoAl presidente Egipcio, Mohamed Mursi -perteneciente a los Hermanos Musulmanes-, como explicamos, se le va viendo el plumero poco a poco. Y como en cualquier relación al final sale todo, en su relación con el poder la van saliendo los ticks dictatoriales de los islamistas radicales. Como se recordará, la semana pasada aprobó un decreto presidencial por el que blinda todas sus decisiones ante cualquier posible medida judicial e impide la disolución de la Asamblea Constituyente y del Consejo de la Shura (Cámara Alta), ambas controladas por los islamistas.

Pero la decisión no le ha salido gratis. Los magistrados, por ejemplo, se oponen radicalmente porque les recuerda a los tiempos y formas también dictatoriales de Hosni Mubarak. El Club de Jueces, la principal organización profesional de la judicatura, aprobó el sábado en asamblea convocar una huelga indefinida con carácter inmediato en protesta por el decreto de Mursi. Por eso, este lunes Mursi tiene previsto reunirse con el Consejo Supremo Judicial, el máximo órgano de gobierno del poder judicial egipcio.

Pero no solo los jueces sino la oposición egipcia han decidido salir a la calle desde que el presidente Mohamed Mursi decretó, el pasado jueves, que es intocable y está por encima de la ley. El domingo, por ejemplo, miles de activistas contrarios al presidente Mohamed Mursi acamparon en la emblemática plaza Tahrir mientras se reproducen por séptimo día consecutivo los enfrentamientos entre manifestantes y Policía.

Ante todo ello, la Presidencia egipcia ha emitido este domingo un comunicado en el que ha recordado el carácter "provisional" del decreto emitido el pasado domingo. Además, insiste en su compromiso con un diálogo que incluya a "todas las fuerzas políticas" para elaborar la nueva constitución del país.

Insistimos: son los efectos de la Primavera Árabe, por la que unos gobiernos autoritarios están siendo sustituidos por otros. Según explica Fernando José Vaquero Oroquieta en su libro 'La ruta del odio', los Hermanos Musulmanes egipcios forman parte de las llamadas escuelas 'reformistas' islámicas, es decir, aquellas que afirman que "sólo la aplicación estricta de la 'sharia' garantiza el orden moral de la comunidad de los creyentes".

José Ángel Gutiérrez
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