El Tribunal Supremo de los Estados Unidos, abortista y homosexualista, en especial tras los nombramientos de Barack Obama, ha dicho que no es competente acerca del homomonio. Que decida cada Estado. ¿Neutral Una porra. Con ello consigue, lo primero, no mojarse; lo segundo, que sean los Estados, penetrados por el lobby homosexualista, quienes decidan. En plata, que 24 de los 50 Estados ya han programado sus gaymonios y otros se han puesto manos a la obra.

Entonces, ¿por qué hablo de gaymonio obligatorio Pues porque el codicilo final, digamos el espíritu del fallo, de la no-sentencia del Supremo consiste en que los Estados puedan permitir el matrimonio entre gays y lesbianas pero no prohibirlo. Ahora la presión se traslada a aquellos Estados, a los que definen despectivamente como el 'cinturón de la Biblia', que aún conservan el sentido común necesario para no elevar el vicio de la sodomía a la categoría de matrimonio. Por ejemplo, Texas.

Se trata de convertir el vicio de la sodomía en 'normal', es decir, lo que defiende la norma
Pues bien, ahora van a por ellos. Y no pararán hasta que cedan y bendigan el gaymonio. Esperemos que no cedan. Ya saben, hablo de ese Estados Unidos que aún cree en algo y al que Obama despreció con su famoso escupitajo verbal sobre la gente aferrada a "su rifle y su biblia".
En la línea Obama, el mismo que despreciaba a esos norteamericanos "aferrados a su rifle y su Biblia"

Porque lo malo del homomonio no es que se apruebe sino que su aprobación jurídica promociona el homosexualismo, es decir, la barbaridad de la sodomía, que pasa a ser 'lo normal'. En, efecto, lo que está dentro de la norma. Eso es lo grave.

Eulogio López

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