Pero los analistas exigen a Rajoy no solo estabilidad sino medidas para crecer

 

Mariano Rajoy asiste por primera vez desde que asumió la Presidencia del Gobierno al Consejo Europeo informal de Bruselas, en cuya agenda figura el texto del pacto fiscal, el fondo de rescate permanente, el impulso al empleo juvenil y el respaldo a las pymes. Esta mañana, el presidente español mantenía una reunión de trabajo con el presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso, antes del inicio del Consejo Europeo.

Como destacan muchas informaciones, el presidente del Gobierno quiere, en este Consejo Europeo, dejar claro que España va a mantener el rigor presupuestario y está dispuesta a cumplir con el déficit marcado por la UE, aunque desde el Ejecutivo se espera que Bruselas acabe fijando unos objetivos más "realistas". Ya que en este momento, España debe reducir su déficit desde el 8% el año pasado -cifra que supone un desvío de 2 puntos respecto a la meta inicial del 6%- al 4,4% del PIB en 2012.
 
En este sentido, el propio Durao Barroso no descartaba flexibilizar el objetivo de reducción del déficit para España en 2012 para ajustarlo al nuevo escenario de recesión, y ha dado a entender que esta cuestión será discutida por los ministros de Economía de la UE: "Sería conveniente ahora tener una discusión, que se va a seguir en el marco del Eurogrupo y del Ecofin sobre la situación en España. Yo aquí no puedo ahora ir más en detalle sobre eso. Va a haber una discusión sobre las condiciones".

Pero, de momento, de medidas para estimular a la economía española y que no sean todo recortes y ajustes, muy poco, algo que cada vez más analistas -como la web 'Tendencias'- reclaman con urgencia. Al cierre de esta edición de Hispanidad, Mariano Rajoy había anunciado que la reforma del sector financiero se aprobará "en la semana que entra", y que la del mercado laboral verá la luz seguidamente, a lo largo del mes de febrero. ¿Pueden ayudar estas reformas al crecimiento de la economía? Es lo desable, pues si no, nos ahogaremos.

España también va a defender en este Consejo Europeo el modelo austríaco por el que se propone un sistema de capitalización de costes de despido común, que cada trabajador pueda hacer valer en cualquier país de la UE; así poner en valor el acuerdo salarial al que la pasada semana llegaron los agentes sociales.

Igualmente, va a plantear un sistema armonizado de retribuciones de los gerentes y administradores de entidades financieras que hayan recibido ayudas públicas y que se destinen los excedentes de los Fondos Europeos a políticas de empleo juvenil y a la reducción de las diferencias de competitividad (brecha digital, apoyo a PYMES, etc.).

Andrés Velázquez
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