• Se queja de que las acusaciones reiteradas contra su legislación fiscal están poniendo en peligro puestos de trabajo irlandeses.
  • Apple, Dell, Google, IBM y Microsof facturaron 65.000 millones en Irlanda, y sólo pagaron un 0,32% de su facturación.
  • Considera que está siendo utilizado como chivo expiatorio de los problemas entre Apple y la administración estadounidense.
  • La ausencia de una unión fiscal en Europa y las lagunas legales provoca que países como Irlanda practiquen el Dumping fiscal y cobren en la práctica tipos del 2% a empresas como Apple, aunque el impuesto de sociedades sea del 12,5%
  • De las ventas en Europa de Microsoft Ireland Opeations, 11.340 millones de euros, los fiscos de los países europeos, a excepción de Irlanda, no han percibido ni un céntimo de euro.
  • El ministro de Finanzas, Michael Noonan, afirma que Apple no tiene la culpa de las tácticas fiscales de Estados Unidos.

Los trasvases de capital entre las filiales de unos  países y otros provocan que empresas como Google hayan pagado en 20011 al fisco británico tan sólo 7 millones de euros por unos ingresos de 3.200.

El dumping fiscal, es decir,  la utilización de tipos ínfimos de interés en el impuesto de sociedades para atraer inversores extranjeros en Europa es un problema que trasciende las fronteras de la Unión Europea. De hecho ha provocado la comparecencia de Tim Cook en el Senado de Estados Unidos para explicar la elusión fiscal de 74.000 millones de dólares mediante tres sociedades con sede en Irlanda.

El ministro de finanzas irlandés, Michael Noonan, ha salido a la palestra para protestar por una situación que está colocando a Irlanda como "chivo expiatorio" de los problemas entre Apple y el gobierno estadounidense y que puede poner en peligro puestos de trabajo irlandeses. Pone en duda las conclusiones del informe del congreso norteamericano sobre el tratamiento que Irlanda aplica a las grandes empresas.

Niega que esté aplicando un 2% a Apple, con una confusa explicación de lo inexplicable. "El 2% se ha obtenido al dividir los impuestos cargados por marcas en Irlanda entre el beneficio completo de las compañías. Esto es claramente incorrecto y engañoso".

Según informa el portal tecnológico ZDnet, mientras el subcomité del Senado ha señalado que de las tres filiales de Apple en Irlanda, una de ellas no ha pagado ningún impuesto en absoluto, Noonan afirma que Apple está usando simplemente una laguna fiscal entre dos jurisdicciones diferentes. Al ser preguntado si la planificación fiscal es parecida a la magia, Noonan contestó: "Tal vez haya un mago, pero no está viviendo en Cork... Debido a que no son residentes fiscales en Irlanda, no están sujetos al impuesto irlandés".

Con artimañas fiscales o sin ellas, con la connivencia interesada o simplemente el visto gordo del Gobierno irlandés, lo cierto es que Apple, Dell, Google, IBM y Microsof facturaron 65.000 millones en Irlanda, y sólo pagaron un 0,32% de su facturación en este país, según informa Expansión.

El asunto de la elusión fiscal preocupa en todo el mundo, y va a ser uno de los temas a tratar en la Cumbre del G8.

La ingenieria fiscal elusiva, los trasvases de capital entre las filiales de unos  países y otros  provocan que empresas como Google hayan pagado en 2011 al fisco británico tan sólo 7 millones de euros por unos ingresos de 3.200 millones.

El caso del buscador, en el punto de mira de la Comisión de la Competencia por diversos temas, ha sido calificado incluso por el gobierno británico como inmoral. Urge buscar soluciones para que no puedan seguir produciéndose año tras año casos como el de Microsoft Ireland Operations, que, según Expansión, obtuvo un beneficio bruto de 1.011 millones de euros en el último ejercicio, y pagó 132 millones en impuestos. La empresa envió un dividendo de 4.049 millones de euros a su matriz en 2012.  De los 13.712 millones obtenidos por las ventas de sus productos de software, sólo 153 millones salieron del bolsillo de los irlandeses. 

11.340 millones son de contribuyentes de otros países europeos, y sus haciendas públicas no han visto hasta el momento, ni un céntimo de euro de ese dinero.

Sara Olivo
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