• La compañía ha presentado un importante beneficio neto (3.450 millones de euros), justo el año en que no iba a dar dividendo.
  • Moncloa, cabreada porque tendrá que devolver el canon para financiar RTVE.
  • Encima, Montoro se empeña en fiscalizar los blindajes con un 74%. Eso golpea directamente a Telefónica.
  • El mercado ha recibido bien los resultados de los primeros nueve meses, aunque el apalancamiento sigue marcando la estrategia de la operadora.

Duelo en OK Corral. Duelo fiscal entre el presidente de Telefónica, César Alierta, y el Gobierno de Mariano Rajoy. Si observan los resultados de Telefónica lo primero que llama la atención es el fuerte crecimiento del beneficio neto, en una empresa que no dará dividendo en 2012 y que lucha contra una deuda asfixiante. El milagro sólo se entiende como una forma de Telefónica de no irritar en demasía al Gobierno, obsesionado con recaudar.

Un Ejecutivo que, además, anda bastante cabreado porque sabe que va a perder en los tribunales (ya se perdió en Francia) el canon implantado por Zapatero a las telecos para que financien la televisión pública. Al Gobierno no le apetece devolver lo ya recaudado.

Y la guerra tiene otro frente: el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, pretende imponer una tasa sobre blindajes, nada menos que del 75%, algo que afecta directamente a la operadora. Para entendernos, hay dos formas en las que se puede despedir a un directivo: pensiones -aunque se cobren de una sola vez- o indemnizaciones. Telefónica renunció a las pensiones -no la cobra ningún ex directivo, y se quedó con los blindajes, los afectados por una tasa que Montoro quiere colocar cuanto antes.

En cualquier caso, los analistas han recibido bien los resultados de Telefónica durante los nueve primeros meses del año, con un comportamiento mejor que el Ibex 35. Los ajustes duros presagian recuperaciones rápidas. O eso piensan los analistas.  

Eulogio López

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