• Solicitan una disculpa formal por insultar la inteligencia de sus clientes.
  • El Foro de la Familia pide que se dejen de consumir productos Panrico hasta que se retire la campaña.
  • Las imágenes, sin gracia, ofrecen una imagen de las adolescentes zafia y degradante.
  • Los cromos, de una ordinariez incalificable, degradan la imagen de la mujer.
  • Los productos se regalan con Bollycao, Dokyo, Mini Bollycao y Mañanitos, productos todos ellos de Panrico Donuts.

Atrás quedaron los tiempos en que los productos destinados a niños y a preadolescentes regalaban cromos o calcomanías de futbolistas o personajes infantiles de series de televisión.  

La foto que pueden ver sobre estas líneas ilustra las 'joyas estéticas' que acompañan las bolsitas de Bollycao, Dokyo, Mini Bollycao, Mañanitos, productos todos ellos de Panrico Donuts. "El Foro de la Familia recomienda que se dejen de consumir estos productos hasta que sea retirada la campaña de publicidad y la compañía pida una disculpa formal por insultar de esta forma la inteligencia de sus clientes".

La iniciativa surge como consecuencia de muchas familias que han expuesto sus quejas ante el Foro, por considerar que los cromos transmiten a los jóvenes y niños que los consumen "textos e imágenes grotescos, soeces y de mal gusto que muestran, entre otras cosas, una imagen inaceptable de la mujer con una mentalidad machista que creíamos ya superada".

La familias ya habían contactado con Panrico pero obtuvieron la callada por respuesta. Nadie se dignó a atender sus peticiones. Benigno Blanco, presidente del Foro de la Familia asegura que "una compañía cuyo público objetivo son jóvenes y menores de edad -y por tanto la familia- debería contribuir a la correcta educación de los niños y no, por contra, a la destrucción de los valores humanistas que las familias queremos transmitir a nuestros hijos".

Según Blanco, Panrico está transmitiendo mensajes que "no contribuyen a la mejor formación de nuestros hijos, y desvirtúa así su imagen de marca entre las familias españolas que, en un número significativo, la empiezan a ver como enemiga de la formación de sus hijos".

La empresa Panrico fue fundada en 1962 por el empresario y panadero Andreu Costafreda, fallecido en 1998, un hombre educado en la máxima que le transmitió su abuela, "trabajar o morir", que, con toda seguridad, desaprobaría los valores que transmiten a la juventud estos repugnantes cromos. Él, que gracias a su valentía, esfuerzo e imaginación consiguió levantar un imperio empresarial, y que a punto estuvo de perder la vida cuando un grupo de anarquistas, durante la guerra civil, encontró una estampita de Santa Lucía en su panadería, no comprendería las tácticas de marketing que emplea actualmente lo que ha quedado de su proyecto.

¿ Y por qué no cromos de Gandía Shore, MHYV o ¿Quiére quiere casarse con mi hijo? Una compañía cuyo público objetivo es la familia tiene que fijarse unos limites, por mucho que la ESO y la televisión hayan degradado la formación cultural de nuestros jóvenes.  

"Las familias -afirma el presidente del Foro de la Familia- no podemos admitir que una empresa como Panrico deforme a nuestros hijos en su percepción de las mujeres para ganar dinero fácil. Una campaña como la que están haciendo estos productos frivoliza la sexualidad y cosifica a 'las tías'(como las mencionan los cromos) con mensajes de mal gusto y absolutamente faltos de respeto a la mujer y al hombre".

El Foro de la Familia pide que se retire la campaña publicitaria y recomiendan a los consumidores que dejen de comprar sus productos y la compañía pida disculpas.

Sara Olivo
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