• Durante la presentación de Madrid 2020 en Buenos Aires, ordenó callar al jefe del Gabinete presidencial, Jorge Moragas, y se negó a cumplir la agenda del Gobierno.
  • La futura reina de España exigió regresar a España de inmediato tras el fracaso de la candidatura madrileña.
  • Desde Moncloa le dijeron que tenían que esperar a que Rajoy se entrevistara con Mauricio Macri, alcalde de Buenos Aires.
  • Y encima, El Mundo se vuelve contra su protegida, dentro de una campaña para lograr el divorcio de los herederos al trono.

SAR doña Letizia Ortiz ha vuelto a dar señales de que está "fuera de control". Las dio en Buenos Aires, sede del fracaso de la candidatura Madrid 2020. La cosa empezó en pleno discurso del Príncipe heredero, su esposo, cuando las cámaras reflejaron cómo doña Letizia se volvía hacia alguien situado detrás para ordenarle callar. Ese alguien era el jefe de Gabinete presidencial, Jorge Moragas, hombre de confianza –desconozco el porqué- de Mariano Rajoy.

Sin embargo, hasta ahí todo iba bien. La delegación Española estaba confiada en la victoria. Pero cuando llegó el fracaso y la decepción se contempló a la futura Reina de España es su verdadero estado.

Por de pronto, exigió regresar a Madrid a primera hora de la mañana del domingo. Se dio la circunstancia de que los Príncipes regresaban el domingo, con partida prevista hacia las 15,00 horas, en el avión del presidente del Gobierno. Y ahí ardió Troya. La princesa se quejó ásperamente a los miembros de Presidencia de Gobierno. Éstos trataron de calmarla explicándole que Rajoy tenía una cita con el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, opositor de Cristina Fernández de Kirchner y que era imposible adelantar el vuelo.

Esto por no decirle que el avión presidencial se prepara según la agenda del presidente, no de la Princesa consorte. A partir de ahí Doña Letizia se puso tan insufrible como sólo ella puedo conseguirlo.

Según fuentes de Presidencia del Gobierno, las relaciones entre Zarzuela y Moncloa han quedado un tanto tocadas. En el entorno de Rajoy saben que SM el Rey ha pasado a un segundo lugar en la esfera internacional, precisamente para foguear al heredero. Eso supone que Doña Letizia tendrá que convivir con Presidencia más tiempo, y resulta que en Presidencia no les gusta doña Letizia.

Lo peor de todo es que la progresía le ha retirado su apoyo, tanto PRISA como Unedisa, El País como El Mundo. Ya consiguieron que una divorciada fuera princesa y ahora parecen pretender que la Reina de España también se divorcie.   

De hecho, Pedro J. Ramírez director de El Mundo, hasta ahora el gran valedor de Doña Letizia, que intentó la abdicación del Rey para dar pie a una dictadura moderna, ha comenzado en Buenos Aires su crítica aviesa a la Princesa de Asturias. Curioso.

Eulogio López

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