Ningún fiscal de la Audiencia se ha preocupado por llevar al Tribunal Penal Internacional el caso del español condenado en CubaSegún publica el diario El Mundo en su edición de este lunes, la Fiscalía de la Audiencia Nacional considera que el Tribunal Penal Internacional (TPI) debe investigar a Israel por el asalto a la 'flotilla de la libertad' en la que murieron nueve personas, 38 resultaron heridas y más de 700 fueron detenidas, entre ellas tres españoles.

Muy distinta -e indignante- es la postura de la misma Fiscalía sobre el caso Carromero, ya que hasta la fecha ningún fiscal ha mostrado la más mínima intención de pedir al TPI que investigue lo sucedido en Cuba, a pesar de las manifiestas irregularidades -también judiciales- que envuelven el caso.

Por otra parte, este lunes entra en vigor la reforma migratoria que elimina las restricciones para los viajes de los cubanos al exterior y para las visitas de emigrados, una reforma que anunció el pasado mes de octubre el Gobierno cubano.  Sobre el papel, se elimina el permiso de salida -'carta blanca'- para los viajes al exterior, un requisito que data del año 1961, para evitar un éxodo masivo de la población tras la revolución que en 1959 llevó al poder a Fidel Castro.

A partir de este lunes, para salir del país solo se exigirá la presentación del pasaporte actualizado y el visado del país de destino, en los casos en que se requiera. También se amplía el tiempo que un cubano puede permanecer en el extranjero (por asuntos particulares) que pasa de 11 a 24 meses sin necesidad de prórrogas, contados a partir de la fecha de salida del país, lo que supone que no perderán hasta pasados dos años los derechos sobre las propiedades que dejen atrás. Cuando excedan este término deberán hacer constar en el pasaporte las prórrogas correspondientes, otorgadas por un consulado cubano.

Los cubanos ya emigrados podrán regresar a la isla durante un periodo de hasta 90 días, 60 más que lo establecido anteriormente. El Gobierno de Raúl Castro también ha ampliado las posibles causas de repatriación incluyendo, por ejemplo, a aquellos que dejaron Cuba por razones humanitarias.

Lógicamente, los cubanos están expectantes por si a partir de ahora tendrá más facilidades para entrar y salir del país, tal y como han prometido sobre el papel las autoridades. Pero la oposición no se fía ya que teme que existan vacíos legales por los que el Gobierno pueda seguir imponiendo sus controles. Por ejemplo, el texto publicado por la Gaceta Oficial deja margen al Gobierno para vetar la concesión del pasaporte cuando existan "razones de interés público" determinadas por "autoridades facultadas", así como para limitar la entrada a quienes sean sospechosos de "organizar, estimular, realizar o participar en acciones hostiles contra los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado cubano". Por eso muchos temen, especialmente entre sectores de la disidencia, que ahora el "filtro" para poder salir del país sea la expedición o validación del pasaporte.

Además, otro de los puntos criticados es que no podrá salir de Cuba la mano de obra profesional, algo que la Gaceta Oficial enmarca dentro de un intento por "preservar la fuerza de trabajo calificada para el desarrollo económico, social y científico-técnico del país, así como para la seguridad y protección de la información oficial".

Y otro de los problemas que plantea para los cubanos la reforma migratoria es que dobla el precio del pasaporte: antes costaba 55 CUC (moneda fuerte, casi equivalente al dólar) y ahora habrá que pagar 100, en un país donde el salario medio mensual apenas llega a los 20 dólares.

Porque de la tiranía comunista, no te puedes fiar, después de tantos años de crímenes y toturas a los cubanos.

José Ángel Gutiérrez
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