La ministra de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Federica Mogherini (en la imagen), ha lanzado una declaración en el Día de los Derechos Humanos. Sólo una alusión a la tortura, para qué más. Sobre todo, porque coincide con el famoso informe de la CIA. A ver: ni Estados Unidos es el reino de la tortura ni el problema de los derechos humanos en el mundo es la tortura.

El problema es que ya no sabemos de qué hablamos cuando nos referimos a los derechos humanos. En 1948, cuando no se aludía a los derechos humanos sino a los derechos del hombre (que no es lo mismo el hombre que la humanidad) el primer derecho, raíz de todos los demás, era el derecho a la vida. Pero en el siglo XXI hemos convertido el aborto en un derecho.

Total, que de nada sirve un día universal dedicado a los derechos humanos si no estamos de acuerdo en lo que estamos hablando.

A no ser que hagamos como aquel argentino, en tiempos de la dictadura militar que aseguraba, circunspecto: los argentinos somos muy derechos y muy humanos.

Hispanidad

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