• A pesar de lo dicho por Rajoy, el rescate a las entidades financieras no ha tranquilizado a los mercados.
  • Ángel Cano (BBVA) se apunta al discurso de que están pagando justos por pecadores, y critica a las agencias de rating.
  • Y es que el mismo día de la petición oficial de ayuda a Europa, el IBEX se desploma más de un 3,5% y la prima de riesgo vuelve a superar los 510 puntos básicos.
  • Conclusión: este no es el camino.

Rajoy no acaba de acertar. Durante la clausura de la asamblea general de la CEOE, el presidente del Gobierno ha afirmado que el rescate bancario tranquilizará a los mercados. Pero visto lo visto, no ha sido así. Y es que justo el día en que el ministro de Economía ha enviado la carta a Europa con la petición de ayuda para las entidades financieras españolas, el IBEX 35 se ha desplomado más de un 3,5%, y no sólo debido a la caída de los títulos de los bancos.

Hemos pasado del riesgo bancario al soberano. En esta línea, el consejero delegado del BBVA, Ángel Cano, se ha apuntado a la tesis de que están pagando justos por pecadores, esto es, que el riesgo soberano está castigando -y de qué manera- a las empresas del país. Así, la calificación crediticia de una compañía no puede estar por encima -es decir, ser más positiva- de la de su país. Por esta razón, Cano ha criticado duramente a las agencias de rating.

La conclusión es clara: el problema es el riesgo soberano, no el bancario. En cualquier caso, Rajoy ha aprovechado su comparecencia ante los empresarios para anunciar nuevas medidas de ajuste durante 2012: "Pronto, a lo largo de este año, habrá nuevas medidas económicas que no tendrán más objeto, por difíciles que sean, que el crecimiento de la economía y la creación de empleo", ha afirmado.

Entre las medidas que ha recomendado Bruselas al Gobierno y que podrían ser incluidas en el plan presupuestario 2013-2014, o incluso antes, figura la subida del IVA, una nueva anulación de la desgravación por compra de vivienda, y hasta el recorte del sueldo de los funcionarios, recomendada por el FMI. Semejantes medidas supondrían un aumento de ingresos para las arcas del Estado, pero, como teme el ministerio de Cristóbal Montoro, podrían suponer un freno para el consumo privado, de enorme importancia para la recuperación económica.

Sara Olivo

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