• La empresa de La Caixa ha llegado a un acuerdo con la Generalitat.
  • Artur Más hace caja antes de las elecciones del 25-N, con Aguas del Ter-Llobregat y con las Autopistas de la Generalitat.
  • Se trata de que ambos ingresos figuren en el balance de 2012. Y en ambas, el socio es el banco brasileño BTG Pactual.
  • Por cierto, Agbar piensa reclamar la concesión de Aguas Ter-Llobregat a Acciona, ante la propia Generalitat y ante los tribunales.

La última reunión cerró todos los flancos. Abertis, presidida por Salvador Alemany (en la imagen), se queda con las autopistas de la Generalitat, es decir, con los túneles de Vallvidrera y del Cadí. Con ello, la Generalitat hace caja antes del 25 de noviembre. Con ello y con la venta de Aguas del Ter-Llobregat a Acciona, el presidente Artur Mas consigue introducir, como estaba previsto, los ingresos de las privatizaciones en el balance de 2012, que también es importante.

Lo curioso es que las autopistas se venden a Abertis y Aguas del Ter-Llobregat a Acciona, pero ambos apostantes tienen el mismo socio: el banco brasileño TGB Pactual, y en ambas obras figura como socio principal. Al parecer, a la Generalitat le encanta Brasil.

Por cierto, que si con Autopistas no ha habido problemas con Aguas lo va a ver. Una venta, además, de más calado, porque el suministrador de agua a 4,5 millones de barceloneses, adjudicado a Acciona, no ha gustado en el otro postor, Agbar, propietario del grupo Suez y de Caixa. Agbar considera que la oferta de Acciona y TGB es temeraria e imposible de rentabilizar, lo que, a la larga -estamos hablando de una concesión de 50 años- repercutirá en subidas de precios para los usuarios.

En otras palabras, Agbar va a impugnar el concurso, primero a la Generalitat, y, ante la previsible negativa del Gobierno, ante los tribunales.

Pero todo lo demás está en orden.

Eulogio López

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