Comparecencia de Fernando Restoy (en la imagen) en la Comisión de Economía del Gobierno de los Diputados para explicar el rescate bancario. "La obligación del Gobierno es recuperar todo el dinero puesto en la banca". Lo ha dicho el titular de Economía y lo ha remachado Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España y presidente del FROB.

El diputado y ex ministro del PSOE, Valeriano Gómez asegura que sus cálculos hablan de que el coste del saneamiento bancario saldrá entre 150.000 y 200.000 millones de euros. Son los mismos cálculos que hemos hecho en Hispanidad.

Aristóbulo de Juan, el mítico director general de Inspección del Banco de España cifra las ayudas en 60.000 millones de los que se van a perder 40.000. Pero Aristóbulo se equivoca cuando se alinea con quienes dicen que hay que salvar las entidades porque, al final, puede resultar más barato. Y pone como ejemplo a Bankia. Sí es cierto que Goirigolzarri ha conseguido poner orden  y que, a lo mejor, vía venta en bolsa, consigue recuperar parte o todo el dinero puesto.

Ahora bien, nunca resultará tan barato como el método seguido por los norteamericanos con Lehman Brothers. Sí, es cierto que sólo con Lehman pero ahí quedó el ejemplo. Mientras continuemos salvando bancos nunca saldremos de la crisis.

Aprendamos de Irlanda: 80.000 millones de euros costó la broma en un país de 6 millones de habitantes y tuvieron que pedir el rescate. Ahora lo ponemos como ejemplo de justicia bancaria dado que comienza el juicio contra los banqueros responsables del desaguisado. ¡Qué más me da si serán los irlandeses los que paguen los platos rotos!

Ahora, al parecer todo consiste en castigar a los culpables. Yo preferiría que no hubiéramos tenido que pagar el coste del saneamiento.

El problema es que vamos por el camino equivocado. La solución está en Lehman Brothers, cerrado por quiebra. Pues mire usted, si se cierran bancos -y los inversores, que no los depositantes, perdieran dinero- no se preocupen, ya se preocupará la presión social de que los banqueros paguen por sus errores y por sus horrores. Incluso con penas de cárcel. Sin embargo, si a los inversores le salvan los contribuyentes, los banqueros podrán seguir marrando o fastidiando. Es así se sencillo.

Eulogio López

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