Merkel y Sarkozy defienden que las entidades no sufran quitas en la deuda soberana: es la Europa plutocrática. Serán los ciudadanos europeos quienes tendrán que apretarse al cinturón para salvar a sus políticos y a sus bancos. Además, Alemania y Francia caminan hacia el Tesoro común… controlado por Berlín, quien podrá imponer sanciones. A cambio, la canciller admite el sistema Obama: el BCE baja tipos… pero los salarios se congelan

La Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea de Bruselas, 27 países en juego, ha sido precocinada en París por dos: Alemania y Francia. Pero uno de los acuerdos 'Merkozy' más relevantes ha pasado desapercibido. Se trata del compromiso de Angela Merkel y Nicolás Sarkozy para que los bancos y fondos no sufran las posibles quitas o impagos de la deuda soberana de un país. Esta protección a bancos e inversores en deuda nominal en euros asegura la tranquilidad a los especuladores financieros, al tiempo que posibilita que éstos continúen extorsionando a aquellos países a los que señalan las agencias de riesgo norteamericanas como los más débiles de todos. El 'Plan Merkozy' como ya se denomina la alianza Merkel y Sarkozy, aunque la canciller alemana manda mucho más que el presidente francés, consiste en una póliza de seguro y carta blanca para don Mercado Financiero, precisamente el que ha generado la crisis en todo Occidente.

Por tanto, el necesario ajuste fiscal correrá a cargo del conjunto de los 500 millones de ciudadanos de la Unión, que deberán reducir su nivel de vida. En Bruselas ya se habla sin tapujos de reducir salarios y apretarse el cinturón para salvar a sus políticos, que son los que emiten deuda para ganar votos a través de subvenciones y prestaciones.

A cambio, las visitas, últimamente constantes del secretario del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner, han logrado algunos éxitos: todos tendremos que apretarnos el cinturón para equilibrar las cuentas públicas y para pagar los intereses del deuda pero, eso sí, Mario Draghi convertirá el BCE en algo muy parecido a la Reserva Federal norteamericana: ya ha reducido el precio oficial del dinero hasta el 1% y se dispone a darle a la máquina de hacer dinero para ofrecer liquidez a los mercados, es decir a los bancos. Con ello, seguirá creciendo la burbuja especulativa: pan para hoy y hambre para mañana. Es la Europa plutocrática: salvar a los que les sobra dinero para invertir a costa del conjunto de los ciudadanos, también aquéllos que no disponen de dinero fresco porque dedican todos sus ingresos a satisfacer sus necesidades primarias.   

Y todo ello por la fuerza: Merkel y Sarkozy quieren que queden claras las sanciones que desde Bruselas, mejor, desde Berlín, podrán imponer a los países que reduzcan su déficit. Como no pueden pagar más dinero, perderán más soberanía, entre otras cosas a través de un Tesoro común paneuropeo, que ya se está gestando, como embrión del futuro ministerio de Economía común a todo el continente. España será uno de los países más dañados por el 'Merkozy', aunque Mariano Rajoy se muestra entusiasmado con la idea. Por una parte, ya ha perdido su capacidad para devaluar, uno de los recursos tradicionales de nuestra economía; por otra los españoles han visto como su entrada en el euro disparaba los precios al homologarlos con Europa ya que se homologaron los precios pero no los salarios.  

Eulogio López

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