Basura arrojada sobre imágenes sagradas, pintadas blasfemas y satánicas, destrozo de bancos y confesionarios...El blog de Juan Julio Alfaya recoge en fotos cómo quedó la  catedral de Santiago de Chile después del asalto de unos abortistas cuando se celebraba una misa.

Los actos vandálicos y el carácter de las pintadas, denodadamente agresivos, reflejan un odio a lo sagrado con la excusa de la defensa del aborto -el asesinato del no nacido- que sugiere una inspiración diabólica de tales actos y también de la defensa en sí del aborto.

Andrés Velázquez

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