• Eso sí, deben ser "proporcionales".
  • Cameron se muestra "seriamente preocupado" y Picardo compara la actitud española con la de Corea del Norte.
  • Mientras, el PSOE exige al Gobierno responsabilidad y firmeza pero evitando "bravuconerías y medidas unilaterales".
  • Pero no denuncia que Gibraltar lance bloques de hormigón al fondo del mar y que perjudican a los pescadores españoles.

Sin duda, estamos ante la mayor crisis gibraltareña de los últimos años. Y, por una vez, la actitud del Gobierno Rajoy merece nuestro reconocimiento. Bruselas también ha respaldado este lunes las medidas del Ejecutivo, al recordar que Gibraltar no es parte del espacio europeo sin fronteras Schengen. Eso sí, los controles aduaneros deben ser "proporcionales".

Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, se ha mostrado "seriamente preocupado" por la situación. A través de su portavoz, ha afirmado que "hemos pedido una explicación" a las autoridades españolas "respecto a las informaciones sobre la posible adopción de medidas adicionales contra Gibraltar".

Y es que el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo (en la imagen), ha anunciado en una entrevista en ABC, que España podría, entre otras medidas, cerrar el espacio aéreo, imponer tasas para la entrada y la salida del Peñón y controlar las irregularidades fiscales de los 6.000 gibraltareños con propiedad en Sotogrande (Cádiz).

En una línea más dura, el ministro principal del Gobierno de Gibraltar, Fabian Picardo, ha comparado la actitud española con la de Corea del Norte. "Este fin de semana hemos sido testigos de ruido de sables, un ruido que no habíamos oído desde hace tiempo. Las cosas que ha dicho Margallo recuerdan al tipo de declaraciones que esperas oír de Corea del Norte, no de un socio de la UE", ha declarado.

Dentro de nuestro país, el PSOE -tan 'firme' con las autoridades del Peñón durante los ocho años de Zapatero- ha exigido al Gobierno de Rajoy responsabilidad y firmeza pero evitando lo que califican de "bravuconerías y medidas unilaterales". Tal vez no estaríamos ante esta situación si el inolvidable exministro socialista Miguel Ángel Moratinos, hubiera aplicado esa firmeza en su día.

Por supuesto, el PSOE ha sido mucho menos contundente con las autoridades gibraltareñas que con el Ejecutivo español, aunque fueron aquéllas las que violaron la ley arrojando bloques de hormigón al mar y perjudicando claramente a los pescadores españoles.

Pablo Ferrer

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