Francia ataca puntos clave del poder del ex presidente Laurent Gbagbo con el permiso de la ONU

 

El objetivo: defender a los civiles. Sin embargo, las tropas de Alassane Ouattara mataron hace unos días a 800 civiles.

La situación de Costa de Marfil se repite  a lo largo del cinturón subsahariano de países. De la misma manera que Nigeria, Sudán y otros países, Costa de Marfil presenta una división geográfica en la que el norte suele ser predominantemente musulmán y el sur, cristiano. La presión que desde el norte del Sáhara se practica sobre estos países, empuja a la conquista del sur.

Curiosamente, y quitando excepciones, que también pueden darse, suelen ser los grupos musulmanes del norte los que tienen la tradición de pasar a cuchillo a las poblaciones a las que acosan. Y esta historia se parece a lo vivido en Costa de Marfil. Hace unos días las tropas de Ouattara causaron una matanza en la ciudad de Duékué -ciudad que estaba bajo el control de Gbagbo- en la que murieron 800 personas -este martes se ha encontrado una fosa con otros 200 cadáveres-. Pero llama la atención que ante esta situación, y supuestamente para defender a los civiles, las tropas francesas y de la ONU han atacado a las fuerzas del ex presidente Gbagbo, que no quiere dejar el poder pues asegura que los comicios en el norte del país fueron un amaño, y no lo han hecho sobre las tropas de Alassane Ouattara, que es la que ha causado la matanza de hace unos días.   

La diferencia es que Ouattara cuenta con el reconocimiento internacional y, sobre todo, con el beneplácito de Francia, que había quedado algo relegada en la política de su antigua colonia con la llegada al poder de Laurent Gbagbo. Es más, aunque sea mera coincidencia, parece ser que Nicolas Sarkozy, en su etapa como alcalde de la población francesa de Neuilly-sur-Seine, casó civilmente al ahora reconocido presidente Alassane Ouattara.

Estas circunstancias, que, como se ha dicho, pueden ser pura coincidencia -algo raro en política, todo hay que decirlo- llevan a pensar si no habrá otras intenciones en la postura francesa que la mera defensa de los civiles. Por si la razón del ataque es esa, parece que lo mortal hubiera sido atacar a las tropas de Ouattara, que a las de Gbagbo.

Juan María Piñero

[email protected]