Afirma que el coste actual para las familias de los libros de texto es "irracionalmente elevado". Para la asociación mayoritaria de padres de familia, no hace falta cambiar los textos todos los años, al tiempo que pide solidaridad a las editoriales para que rebajen los precios en tiempos de crisisLa Confederación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos CONCAPA -que representa a más de tres millones de familias- ha iniciado una campaña denominada 'Libros de texto económicos para las familias', con iniciativas como pedir a los alumnos que entreguen sus libros de texto a los del curso siguiente. Además, se incluyen peticiones a las editoriales y a los centros, para que no haya cambios cada año e incluso se supriman elementos gráficos.

En tiempos de crisis como los que padecemos, muchas familias no pueden permitirse costear el precio de los libros de texto de sus hijos, por lo que es preciso tomar medidas que faciliten unos libros de texto mucho más económicos, incluso abogar por la inclusión de los libros de textos en el sector digital, de manera que se pueden tener todos los libros en un lector de libros eBook de bajo precio.

Para CONCAPA el coste actual para las familias de los libros de texto es irracionalmente elevado. Esto se debe, en parte, a la diversidad de manuales en las 17 Comunidades Autónomas y también a unos contenidos e ilustraciones que no se limitan a lo imprescindible.

El resultado es que los libros de la ESO, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, cuestan unos 310 €, mientras que la beca que da la Comunidad para libros es de 110 €, y no todos los padres pueden pagar la diferencia en estos tiempos de crisis. Por ello pedimos a toda la comunidad educativa y a las editoriales la necesidad de racionalización del contenido y el coste de los libros de texto.

Con este motivo, CONCAPA hizo llegar una carta al ministro de Educación el pasado 14 de junio y ha pedido a sus federaciones y confederaciones que se sumen a la campaña. Además, se enviarán cartas en el mismo sentido a los gobiernos autonómicos.

Andrés Velázquez
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