El PSOE se une a la hora de la Planeta, ahora tirando a oscuras, porque todos los adoradores de la madre tierra debemos apagar la luz.

El PSOE de Rubalcaba, el más progre de todos los progres, se une a la medida. Por cierto, no se por qué hablo en primera persona del plural porque no tengo la menor intención de apagar la luz ni de dejar de consumir energía: que se fastidie el planeta. Con la energía lo que hay que hacer es producir más -y más barato-, no consumir menos. No necesitamos más horas del planeta, sino horas de la sensatez.

Pues bien, Rubalcaba ha dado orden a sus compañeros y compañeras de que se sumen a la hora del planeta y del 'planeto'. Se apunta con ello el insigne prócer a las dos barbaridades más de moda: el panteísmo y el feminismo. Sí, ambas majaderías avanzan, pero no pasa nada: el planeta resistirá, el planeto también. Compañeros y compañeras soportarán la presión. Por lo único que temo es por nuestra sensatez.

Del panteísmo tenemos el imperio de lo ecoverde, uno de los brazos preferidos del Nuevo Orden Mundial (NOM) que nos ha hecho a todos más desgraciados y más pobres. Con el feminismo caminamos, entusiastas, hacia el fin de la raza humana y, también, de la alegría humana, dado que nadie quiere procrear. Hoy mismo leo una carta en El País donde una ciudadana muestra su orgullo por no haber deseado jamás ser madre.

Ya decía Chesterton que el mundo moderno se ha especializado en dos liberaciones: el suicidio y el divorcio. Con el divorcio nos liberamos del amor y con el suicidio nos liberamos de la vida, como persona y como raza. Es decir, que nos hemos vuelto gilipollas y gilipollos. Es la hora del planeta pero también debería ser la hora de la sensatez.

Eulogio López

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