• El programa de máximos habla de un oligopolio bancario formado por entidades de 50.000 millones de euros de balance.
  • Pero si dos bancos más pequeños de distintos países se fusionan y entran en esa categoría, también se integrarán en la división de honor que pretenden Bruselas y el BCE.
  • Pero esto desemboca directamente en una guerra de soberanía.
  • Ni París ni Roma aceptan que sus bancos, bastante malos, caigan en manos de una entidad extranjera.
  • Y en España, ninguno de los grandes acepta perder la independencia. Hablamos de Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Popular y Sabadell.

Hoy, martes 4 de noviembre de 2014, es la fecha señalada para el comienzo, al menos oficialmente, del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), es decir, el día en el que las 130 entidades europeas más grandes pasan a ser vigiladas por el Banco Central Europeo, con sede en Fráncfort, Alemania.

El comienzo del MUS tiene una consecuencia importante: abre el proceso de fusiones bancarias paneuropeas. Pero cuidado, no estamos hablando de un proceso inmediato, que vaya a comenzar en el corto plazo, sino en un proceso que se irá consolidando a lo largo de los años venideros.

El programa de máximos trazado por las autoridades habla de un oligopolio bancario formado por entidades de 50.000 millones de euros de balance. Para que se hagan una idea, en España sólo el Santander y el BBVA cumplen con este requisito. Pero no importa. Si dos bancos más pequeños de distintos países se fusionan y dan lugar a una entidad con un balance de 50.000 millones de euros, también pasaría a formar parte de la división de honor que pretenden Bruselas y el Banco Central Europeo (BCE).

Sobre el papel, ningún problema. Pero lo cierto es que estas fusiones paneuropeas van a desencadenar -ya lo han hecho- una guerra de soberanía. Ni París ni Roma aceptan que sus bancos -por cierto, bastante malos- caigan en manos de una entidad extranjera, aunque sea muy europea.

Y en España, más de lo mismo. Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Popular y Sabadell no están dispuestos a  perder la independencia.

A todo esto, ¿qué pinta el Banco de España Oficialmente, pierde capacidad decisiva en los grandes bancos, así como en cuestiones de solvencia. Pero mantiene plenas competencias en las entidades pequeñas, de pago, sociedades de garantía recíproca, tasadoras, fundaciones bancarias, establecimientos financieros de crédito y la Sareb.

Pablo Ferrer

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