• La fecha clave es el próximo día 14, cuando vence el plazo para pagar los 42 millones de euros de los intereses de los bonos emitidos en dólares.
  • Los últimos movimientos de los hermanos Martínez Sampedro hacen temer lo peor.
  • Y la marcha de José Miguel Martínez de Loterías ha dado al traste con el plan B para salir de la crisis.

El pasado 14 de agosto, la junta de accionistas de Codere se negó a ampliar capital para hacer frente al pago de los intereses de los bonos emitidos en dólares, emisión que ascendió a 300 millones de euros. Entonces, la compañía decidió aplazar el pago de los 42 millones de euros de intereses y lo hizo acogiéndose al periodo de gracia de 30 días. Es decir, el próximo día 14 de septiembre tendrá que hacer frente, sí o sí, a la situación.

Además de esos 42 millones, el grupo de los hermanos Martínez Sampedro tiene bonos emitidos por un total de 985 millones de euros.

Si el día 14 la compañía no abona los 42 millones, los tenedores de bonos pueden exigir la recompra de toda la deuda, es decir, de los 300 millones de euros, algo que resulta imposible si tenemos en cuenta que ni siquiera puede pagar los intereses de la misma.

Los hermanos Martínez Sampedro son conscientes de la situación. Por eso, han trasladado su patrimonio a Luxemburgo que, entre otras ventajas, tiene una ley concursal más benévola y unos mayores beneficios fiscales. En definitiva, permite pagar menos impuestos.

Concretamente, el presidente del grupo, José Antonio Martínez Sampedro (en la imagen) es el titular indirecto y tiene los derechos de voto de Masampe Holding, firma que posee el 51,34% de Codere y que está domiciliada en Ámsterdam. Otro hermano, Luis Javier, director de operaciones del grupo, trasladó su participación a Luxemburgo.

Pero no son los únicos. El fondo buitre Anchorage, el segundo accionista de la compañía con el 5,48%, está afincado en ese pequeño país europeo.

A todo esto hay que unir la marcha de José Miguel Martínez de Loterías. Y es que los Martínez Sampedro tenían un preacuerdo con el expresidente de la sociedad pública para lanzar sorteos en bares. El plan bien pudiera haber paliado los efectos negativos de la firma en Argentina y México.

Pablo Ferrer

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