• Falta liquidez, falta un ejecutivo profesional que lleve las riendas de la gestión, y los hermanos Martínez Sampedro, dueños de la empresa, están divididos.
  • Los resultados lo corroboran: el Ebitda registrado hasta marzo de este año ha sido el peor de los últimos 9 trimestres.
  • Y tiene que refinanciar urgentemente unos 90 millones de euros de deuda.
  • Los directivos abandonan el barco: a la marcha del director financiero en mayo de 2012 se suma ahora la del primer ejecutivo en Argentina, Héctor Omar Luna.

Codere se fundó en 1980 por la familia Martínez Sampedro -grupo gestor de máquinas de ocio- y los hermanos Franco, dueños de Recreativos Franco, uno de los mayores fabricantes de máquinas recreativas de España. Actualmente, la familia Martínez Sampedro posee el 68,4% y la familia Franco el 3,6%.

A la compañía se le acumulan los problemas. A saber: falta de liquidez por las arriesgadas aventuras en Hispanoamérica, concretamente en Argentina y falta un ejecutivo profesional que se haga cargo de la gestión del grupo. Los hermanos Martínez Sampedro ocupan los principales cargos del consejo -José Antonio es presidente (en la imagen) y consejero delegado, Encarnación es la directora del grupo y Javier es el director de América- pero no tienen ese perfil. Además, están divididos entre ellos. El resto del consejo está plagado de ex altos cargos públicos, que tampoco responden a un perfil gestor.

Los resultados del primer trimestre corroboran todo esto. El Ebitda registrado entre enero y marzo de este año ha sido el peor de los últimos 9 trimestres. Y es que las ventas en Argentina cayeron un 2% y un 42% en Ebitda. Sin duda, la ley antitabaco aprobada en el país austral ha impactado muy negativamente en la compañía.

Además, debe refinanciar en el corto plazo unos 90 millones de euros del total de 1.221 millones que acumula el grupo. Otro dato significativo: la empresa salió a bolsa a un precio de 23 euros y ahora cotiza a 1,5. Mientras, la deuda supera los 1.200 millones de euros y la capitalización bursátil no llega a los 90 millones de euros.

La mala situación también ha hecho mella en los directivos. A la marcha en mayo de 2012 del director financiero -David Elízaga- se une ahora la del primer ejecutivo de Argentina, Héctor Omar Luna. Sin duda estas salidas, junto a todo lo anterior, no auguran lo mejor para la empresa.

Pablo Ferrer

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