Recuerdo a mi querida Loyola de Palacio, cuya primera tarea de enjundia en la oposición a Felipe González consistió en vigilar las ayudas al desarrollo de aquel gobierno, ayuda entones ligada casi en su totalidad a los famosos créditos FAD.

¿En qué consiste la ayuda al desarrollo?, se preguntaba Loyola. Y se respondía: En mucho funcionario viajando por el mundo.

Y puestos a recordar también recuerdo a un muy querido amigo que llevó insulina a cierto país del Caribe por encargo de cierta comunidad autónoma española extraordinariamente progresista y con cargo a su presupuesto público, que es lo relevante. Un paquete de cápsulas. El comisionado cumplió con su tarea y debió resultar ímproba, porque se tiró todo el verano en la zona, acompañado de su señora, gran admiradora del líder del país ayudado, todo ello a costa del susodicho ente autónomo. Nada que ocultar: se recorrieron la isla de cabo a rabo y seguramente, al volver, mi amigo realizó un sesudo informe sobre sus vacaciones, quiero decir, sobre su visita.

Está claro que Loyola andaba cargada de razón.

Por eso me ha sorprendido que Televisión Española se haya lanzado a la demolición del Gobierno Rajoy, telediario tras telediario, precisamente en este punto: la partida de los Presupuestos Generales del Estado que más cae ha sido la de ayuda oficial al desarrollo. Lo de oficial y lo de desarrollo constituye una contradicción en sus propios términos.

Es una muestra más, pero sólo una, de que la TV pública sigue controlada por el Gobierno socialista. Cuando sus próximos, sobre todo Soraya Sáenz de Santamaría, le piden que cambie a unos directivos de RTVE controlados por Rubalcaba y más montaraces y manipuladores que nunca, don Mariano responde que él ganó las elecciones contra RTVE. Eso es cierto, pero como en el viejo chiste del hombre que se precipita al vacío desde un rascacielos y a media caída alguien le pregunta: ¿cómo está? La respuesta de Rajoy es la misma del suicida: ¡Por ahora bien, por ahora bien!

O sea, igualico de bien que la ayuda al desarrollo.

Eulogio López

[email protected]