• Lo malo es que, como todos los grandes, Fainé no acepta ninguna entidad sin esquema de protección de activos (EPA).
  • Y todos los banqueros piden lo mismo.
  • Braulio Medel en situación límite. Si entra en el grupo de los 'disponibles para la venta' será su final.
  • Mientras, Manuel Menéndez, en Liberbank, espera a las elecciones del 25 de marzo.

Enrique Goñi y Antonio Pulido (en la imagen), los dos líderes de Banca Cívica se han ofrecido a Caixabank, toda vez que no salió su intento de fusión con Ibercaja, que se pretendía en condiciones de igualdad. A ello se negó Amado Franco, quien prefirió absorber a Caja3 sin ayudas, y ahora ya es tan grande como Cívica. Y ahora, además, aspira a Unnim, con la que sí podrá recibir ayudas del Estado en tanto que entidad intervenida.

Así que Goñi, que no puede caer en manos de los bancos de Kutxa porque no lo acepta la presidenta navarra, Yolanda Barcina, se ha ofrecido a Caixa. Pero Isidro Fainé quiere ayudas para hacer con un grupo como Cívica que arrastra pesadas losas. Y, en principio, sólo las entidades intervenidas tienen derecho a ayudas públicas. De hecho, hemos llegado a un punto en el que todos los banqueros exigen lo mismo: si el Gobierno quiere fusiones que ponga el dinero.

Pero hay más en esta reforma bancaria. Braulio Medel también pide ayudas para absorber desde Unicaja a Caja Duero y Caja España. El Ejecutivo no está dispuesto a concedérselas y prefiere que entren en otros movimientos. Si así sucediera sería el final de la carrera profesional de quien fuera presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA).

Y el asunto no acaba ahí. Desde Oviedo, el presidente de Liberbank, Manuel Menéndez, aguarda el resultado de las elecciones en Asturias. El 25 de mayo se sabrá no sólo si Cascos continúa al frente del Principado sino los resultados que obtiene el Partido Popular y la posibilidad de coalición entre ambas formaciones políticas. Mientras tanto, el futuro de Liberbank continúa a la espera.

Miriam Prat

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