• El desempleo continúa siendo el problema que más preocupa, pero para menos españoles: el 75,3%. Es decir, se sitúa al mismo nivel de enero de 2009.
  • Por detrás, la corrupción y el fraude, donde la inquietud sube 1,2 puntos desde julio, hasta el 42,7%.
  • Seguida de los problemas económicos (28,8%) y la clase política (25,8%).
  • Además, los ciudadanos son un poco más optimistas con la economía: el 78,8% la consideran "mala" o "muy mala", 1,2 puntos menos que en el anterior barómetro.
  • Parece que Artur Mas se hace notar: aumentan los partidarios de la independencia de las comunidades (del 9,8% al 11,1%).

Resulta paradójico que a los españoles nos preocupe más la corrupción que el paro, sí como leen, esta es la principal conclusión que se extrae del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), correspondiente a septiembre. La segunda idea es que mejora un poco la percepción sobre la economía, aunque aún queda para que el avance sea notable.

El desempleo continúa siendo el problema que más preocupa, aunque para menos españoles: si en julio lo era para el 77% de los encuestados, ahora lo es para el 75,3%. Es decir, se sitúa al mismo nivel de enero de 2009. Una bajada digna de mención, pues se aleja aún más, afortunadamente, aunque paso a paso, del récord (84%) registrado en febrero y marzo de 2012.

La corrupción y el fraude son el segundo problema que más preocupa, en concreto al 42,7% de los encuestados, de manera que la inquietud sobre este indicador no ha bajado, sino que ha subido 1,2 puntos desde julio.

En el tercer lugar se sitúan los problemas económicos (28,8%) y en el cuarto, la clase política (25,8%).

Otro dato que invita a un cierto optimismo, es el referido a la percepción sobre la economía. El 78,8% la consideran "mala" o "muy mala", 1,2 puntos menos que en el anterior barómetro, aunque sólo el 1,6% la ve como "buena o muy buena".

Respecto a la organización territorial de España, tema que en estos momentos tiene gran popularidad por la deriva independentista del catalán Artur Mas, menos españoles optan por un Estado sin autonomías (19,5% frente al 20,7%), aunque aumentan los partidarios de la independencia de las comunidades (del 9,8% al 11,1%). Ambas opciones son minoritarias,  pues el 33,5% se decanta por que el modelo de Estado autonómico se mantenga como está.

Cristina Martín

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