En el fondo, en todas las guerras late el odio a Cristo. Ahora bien, las dos grandes persecuciones contra los católicos durante el siglo XX tuvieron lugar en el México de entreguerras (Guerra de los Cristeros) y en la II República (Guerra Civil española). Es decir, dos países católicos que se dedicaron a torturar, robar, violentar cristianos -y cristianas, miren por dónde- mientras el Occidente cristiano miraba hacia otro lado.

De la Guerra Civil española apenas se han hecho películas. Bueno sí, las ha hecho la izquierda para demostrarnos lo malos que eran los fascistas, por lo general gente de misa dominical. Luego llegó Encontrarás dragones, la primera vez en que un cineasta actual, naturalmente extranjero (Ronald Joffé), filma a policías republicanos y milicianos socialistas, comunistas y anarquistas que asesinan a curas por el hecho de ser curas. Sé que una parte de la derecha cristiana se lanzó contra la película, quizás porque era la biografía del fundador del Opus Dei, San Josemaría, o quizás porque hay una derecha que ha politizado su fe y deificado su posición política. Insisto: aplaudí y aplaudo Encontrarás Dragones y me gasté mi entrada de cine -al que apenas acudo- para hacerle gasto a los inversores... que se han hundido.

El pasado viernes se estrenó Cristiada -perdón, For Greater Glory- y también me compré mi entrada. Para hacer gasto. Pero al parecer no fuimos muchos. La rebelión y el martirio de los católicos contra las leyes cristófobas del masón presidente de México, Plutarco Elías Calles, es un peliculón, ágil, que te pone los pelos de punta y que demuestra hasta dónde puede llegar el odio a la fe. Pues bien, ya ha costado estrenarla en España, se ha visto en pocos cines y el primer fin de semana Cristiada fue vista en todo el país por 8.862 personas. Para que se hagan una idea, la casquería hipersangrienta y tonticonceptual, Posesión infernal, fue vista por 150.047 personas, este mismo fin de semana.

Mire usted, querido hermano en la fe: practique el consumo inteligente. Si los productores de Cristiada no logran amortizar la inversión llegarán a la misma conclusión de Mariano Rajoy -más bien la doctrina Pedro Arriola- respecto el voto católico: "No existe, así que podemos seguir burlándonos de los principios cristianos". Y no harán más películas sobre el anticlericalismo, que va a ser la marca del mundo que viene. Bueno, ya lo está siendo.

Luego no se queje cuando se sienta atacado.

Eulogio López

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