Ocurrió en la cadena 24 Horas en la tarde del miércoles 19. Un estudioso catalán, de cuyo nombre no quiero acordarme, catalán, discute con un sociólogo madrileño sobre quién saldría económicamente perjudicado si se produjera la independencia de Cataluña de España. La verdad es que no lo explicó -es muy sencillo, salimos perjudicados todos- pero sí nos recordó, estudioso él, que los catalanes "nos negamos" a financiar con "nuestro trabajo las oligarquías políticas y económicas madrileñas".

Como diría Wodehouse, ese no es el lenguaje del amor.

Pero aunque no sea el lenguaje del amor, sí que era representativo del planteamiento de muchos nacionalistas catalanes. Por ejemplo, nuestro hombre nos aseguraba que, tras independizarse, tiene la intención de llevarse muy bien con España. Vamos, que se independizarán pero no nos declararán la guerra. Algo es algo. El nacionalismo catalán combina una hiper-susceptibilidad con un desprecio prepotente hacia los demás.

La entrevista de Artur Mas (en la imagen) y Mariano Rajoy no ha servido para mucho. Es lógico. Ambos repiten los tópicos de sus mesnadas.

Eulogio López

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