• Por ahora, la petrolera que preside Brufau ha demandado a la propia YPF ante el Tribunal Constitucional argentino.
  • Al tiempo, Manuel Galuccio, advierte al Gobierno argentito que YPF no puede aguantar muchos meses más sin inversores.
  • La compañía expropiada vale hoy casi la cuarta parte desde que fuera confiscada por Fernández de Kirchner.
  • Mientras, la Casa Rosada quiere elevar su imagen: antes de cualquier pacto exige la dimisión de Antonio Brufau.
  • La Cumbre Iberoamericana sólo ha servido para mejorar las formas pero poco hay que ganar.
  • Por otra parte, Borja Prado es el único que sigue peleando por sustituir a Brufau en la Presidencia de la petrolera... pero el Gobierno no quiere saber nada de él.

Conviene no engañarse con la entrevista que el pasado domingo concedió el presidente de Repsol, Antonio Brufau, al diario El País. Brufau (en la imagen) no está dispuesto a que los intentos de acuerdo entre los gobiernos de Madrid y Buenos Aires, a costa de la Cumbre Iberoamericana, cambie el curso de la confiscación de YPF. Por eso, el camino judicial continúa abierto.

Camino que se abrió en Buenos Aires, ante el Tribunal Constitucional argentino . Pues bien, fuentes de Repsol advierten a Hispanidad que se prepara otra demanda, esta vez contra la petrolera Chevron, es decir, aquella que, según YPF, estaría dispuesta en invertir en Vaca Muerta. Al parecer, a Repsol no le sirven las excusas y desmentidos a media voz, de la petrolera norteamericana. Y al final, claro está, el CIADI.

En definitiva, las presiones del Gobierno español para intentar que haya un acuerdo sobre YPF caen en saco roto. Entre otras cosas, porque la Casa Rosada exige que el cese de Brufau y éste responde -ver la entrevista- que estupendo, que pondrá su cargo a disposición del Consejo en cuanto le paguen YPF.

Además la señora Kirchner juega de farol: el valor de YPF desde la expropiación se ha dividido casi por cuatro, y el máximo responsable, Manuel Galuccio, ya ha advertido a la presidenta Kirchner que YPF no aguanta más: necesita inversores.

En resumen, la Cumbre Iberoamericana ha servido para mucho menos que lo que dice el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo. El argumento de peso es muy simple: ¿pactar el qué si nos han robado? Primero que devuelvan lo confiscado y luego hablamos. Naturalmente, Brufau sabe que si consigue que le devuelvan YPF o le satisfagan por ello ningún accionista va a pedir su dimisión.

Por otra parte, Borja Prado es el único que sigue peleando por sustituir a Brufau en la Presidencia de la petrolera, que es algo en lo que coincide con coña CFK. Sólo que el Gobierno no quiere saber nada de él ni, por el momento al menos, de cambios en Repsol.

Eulogio López

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