• Y Vodafone no responderá hasta que acabe la investigación de Deloitte.
  • Por tanto, hasta entonces no pagará el bonus previsto a José María Castellano (25 millones), a Rosalía Portela (25) y Carlos Sagasta (15 millones).
  • Todo por una presunta negligencia fiscal… cuando Hacienda aún no ha entregado el acta.
  • Y el despacho DLA Piper, José María Aznar, echa leña al fuego.

Los fondos propietarios de ONO cobraron los 7.200 millones de euros que Vodafone pagó por la empresa. Sin embargo, el consejero delegado de Vodafone, Antonio Coimbra se niega a abonar los 25 millones de euros que le correspondían, en calidad de bonus por la venta, al presidente de ONO, José María Castellano (en la imagen); otro tanto para su Ceo, Rosalía Portela, y 15 millones para el director financiero, Carlos Sagasta.

Se da la circunstancia de que estos dos últimos se iban a quedar, al menos durante un tiempo, en Vodafone para apuntalar la integración. Ahora eso ya no es posible y lo que está claro es que ningún directivo de ONO podrá enmendarle la plana al equipo de Antonio Coimbra: se han marchado a los tribunales.

Sorprende, en cualquier caso, que en una venta de 7.200 millones de euros se regateen 65 por una investigación fiscal que afecta a proveedores y clientes (ONO sólo como responsable subsidiario) y sobre la que Hacienda aún no ha levantado acta alguna. Y los fondos sí han cobrado. Es decir, los propietarios sí pero los empleados no.

Y lo curioso es quién está atizando el fuego en la prensa: el despacho norteamericano DLA Piper, contratado por Vodafone,  en el que colabora el expresidente del Gobierno José María Aznar, parece dispuesto a jugar fuerte, más fuerte que la propia agencia tributaria. Y esto porque los inspectores saben que, en el mejor de los casos, si Hacienda decidiera que los directivos de ONO obraron con negligencia al no vigilar a proveedores y clientes, la factura fiscal se quedaría por debajo de los 60 millones de euros.

En cualquier caso, Vodafone ya ha decidido que hasta que no termine la investigación interna encarada a Deloitte, no tomará ninguna decisión, pero, en el entretanto, Portela y Sagasta han desaparecido del organigrama. 

Eulogio López

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