• En la Memoria 2011 destacan los recursos destinados a paliar los efectos sociales de la crisis, como empleo, acogida o vivienda.
  • La acción caritativa y social de la Iglesia católica invirtió más de 250 millones de euros para atender a los más necesitados.
  • El 66,3% de los fondos proceden de donantes privados y el 33,7% de subvenciones públicas.
  • En los últimos cinco años (2007-2011), Cáritas ha invertido en programas sociales cerca de 1.150 millones de euros (724,5 procedentes de donaciones privadas).
  • En la institución trabajan gratuitamente 64.251 voluntarios (un 4% más que 2010). Hay 6.000 Cáritas parroquiales y 68 Cáritas diocesanas repartidas por todo el país.
Cáritas Española -la acción caritativa y social de la Iglesia Católica en España, instituida por la Conferencia Episcopal, presidida por el cardenal Antonio María Rouco Varela- (en la imagen) ha presentado su Memoria 2011. Como siempre, esta institución ha dado a conocer unos datos que reflejan el creciente compromiso de los voluntarios y de los donantes con el servicio a los más empobrecidos en una situación dominada por el aumento de la precariedad social.

Según los datos de la Memoria 2011, la red parroquial y diocesana de la Confederación Cáritas, inserta en el seno mismo de la Iglesia, acompañó a 1.804.126 personas en situación precaria dentro de España y a otras 4.560.000 en terceros países a través de distintos proyectos de cooperación internacional. En total, 6.364.126 personas fueron destinatarias de las acciones de Cáritas a lo largo de 2011.

Gracias al trabajo gratuito desarrollado por 64.251 voluntarios (un 4% más que 2010) a través de las más de 6.000 Cáritas parroquiales y 68 Cáritas diocesanas repartidas por todo el país, ha sido posible aportar luz, creatividad y esperanza a las situaciones de gran vulnerabilidad que viven muchas personas.

En 2011, Cáritas refuerza su capacidad como canal de solidaridad hacia las personas más vulnerables. En el último ejercicio, la Confederación Cáritas Española invirtió un total de 250.697.475 de euros en sus distintos programas sociales, lo que supone un incremento del 1,28 % (3,16 millones) sobre 2010. De estos fondos, los donantes privados aportaron 166.207.742 euros, un 3,48% más con relación a 2010.

En porcentajes, el 66,3% de los fondos invertidos en 2011 proceden de donantes privados y el 33,7% (84.489.733 euros) de subvenciones públicas.

Sólo en los últimos cinco años (2007-2011), la Confederación Cáritas ha invertido en sus diferentes programas sociales cerca de 1.150 millones de euros, de los cuales 724,5 millones proceden de donaciones privadas.

En la Memoria 2011 destacan los recursos destinados a programas estratégicos en la respuesta a los efectos sociales de la crisis, como empleo, acogida o vivienda. Los recursos invertidos en el apartado de Empleo e Inserción laboral ascendieron a 27,13 millones de euros, mientras que al capítulo de Acogida y Atención primaria se destinaron 42,5 millones de euros y a Vivienda 2,6 millones de euros.

Además, el acompañamiento ofrecido por Cáritas a las personas en situación más precaria fue especialmente intenso, entre otros, en programas como los de Mayores (35,3 millones de euros), Personas Sin Hogar (21,5 millones), Infancia (12,1 millones), Familia (10,5 millones) e Inmigrantes (7,2 millones).

Este compromiso de Cáritas con las víctimas de la pobreza no conoce fronteras. Así lo indican los recursos invertidos en acciones de cooperación internacional, que en 2011 sumaron casi 30 millones de euros.

A pesar del aumento global de recursos invertidos, Cáritas ha logrado mantener en 2011 un porcentaje de gastos de Administración aún menor que el del año anterior. De cada euro invertido en programas de lucha contra la pobreza, sólo se destinan 6,3 céntimos al capítulo de Administración y Servicios.

A todo esto se pueden unir los datos difundidos recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE), de los que informamos en Hispanidad. Según el INE, uno de cada cinco españoles (21,1%) se sitúa por debajo del umbral de pobreza. La miseria afecta especialmente a niños y adolescentes: uno de cada cuatro menores de 16 años sufre esta situación. Y en muchos casos son los pensionistas quienes mantienen a hijos y nietos.

Así está el patio. Pero siempre nos quedará Cáritas.

José Ángel Gutiérrez
[email protected]