• Rajoy ha dado instrucciones de apoyo a la empresa.
  • Y Soraya Sáenz de Santamaría está coordinando a Empleo e Industria para concretar ese apoyo.
  • El Gobierno quiere evitar como sea un nuevo 'Gamonal' en vísperas de las elecciones municipales y autonómicas de mayo.
  • Tras afirmar que construirá una nueva fábrica en Burgos, la empresa exige subvenciones públicas para minimizar el impacto del ERTE.
  • A todo esto, continúa la incertidumbre de los trabajadores, que no tienen claro su futuro.
  • Y la fecha de la reapertura se va retrasando: ahora se habla de finales de 2016.
  • Las tres aseguradoras de la planta siniestrada aún no han comenzado a valorar los daños, que la Junta de Castilla y León cifran en unos 170 millones de euros.

El siniestro de la fábrica de Campofrío, en Burgos, se ha convertido en un problema de Estado. El Gobierno de Mariano Rajoy quiere evitar, como sea, que el barrio de Gamonal se vuelva a sublevar contra el ayuntamiento y la Junta de Castilla y León, ambos controlados por el PP. A seis meses de las elecciones municipales y autonómicas no conviene cabrear a los ciudadanos.

Por eso, según el alcalde de Burgos, el popular Javier Lacalle, el mismo Mariano Rajoy ha dado instrucciones para que las distintas administraciones presten todo el apoyo posible al grupo que preside Pedro Ballvé. Dicho y hecho. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, está coordinando los ministerios de Industria y Empleo. No quiere errores que a estas alturas podrían ser terribles para el futuro electoral del partido.

En este contexto, José Manuel Soria ha ofrecido este miércoles a la empresa el uso de distintas herramientas financieras para la construcción de la nueva fábrica. Las herramientas son los fondos destinados a los Planes de Competitividad y a los de Reindustrialización. Lo ha señalado durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Congreso.

Por su parte, la titular de Empleo, Fátima Báñez, ha decidido reunirse directamente con los responsables de la compañía para tratar la aplicación del ERTE, este miércoles. La titular de Empleo ha asegurado, además, que el Gobierno dará "todo su apoyo" a la empresa en su "transición", hasta la construcción de la nueva fábrica.

Los responsables de la empresa también están muy activos. Después de comprometerse a levantar una nueva planta en Burgos, ahora exigen subvenciones públicas para minimizar al máximo el impacto del expediente de regulación temporal de empleo. Y es que los trabajadores siguen sin tener claro su futuro, a pesar de tanta promesa. Hasta el momento, la compañía ha reubicado al 15% de la plantilla, unos 118 empleados.

A todo esto, la fecha de la reapertura se va retrasando. Ahora se habla de finales de 2016.

Y las tres aseguradoras con la póliza de Campofrío -las norteamericanas FM Global, XL Group y AIG- aún no han comenzado a evaluar los daños, que la Junta de Castilla y León cifra en unos 170 millones de euros.

Pablo Ferrer

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