La tesis de Hispanidad ya la conocen ustedes: a los bancos quebrados hay que dejarles quebrar. Salvaguardar los 100.000 euros que marcan las leyes por depositante y nada más.

A partir de ahí, hay maneras y maneras de salvar bancos con cargo al contribuyente. Unas más caras y otras más baratas pero todas costosas y sobre todo, creadoras de precedentes. Los abusos y las majaderías de los intermediarios financieros, del tipo que sean, no variarán mientras sepan que, sus errores los pagaremos a escote.

Pues bien, entre los menos malos, o los menos aprovechados, se encontraba Caixabank. La entidad catalana se había comido la Caixa Girona sin ayudas, se había comido Banca Cívica sin ayudas. Por el contrario, aquellos que se comieron CCM, CAM o Unnim, sobre todo esos dos últimos, Sabadell y BBVA, se habían puesto las botas con las ayudas recibidas, tanto en forma de capitalización como de esquema de protección de activos (EPA). Un verdadero chollo.

Es decir, hasta ahora, Caixa no sólo no había causado problemas sino que incluso había ayudado, tragándose sapos tan considerables como el de Banca Cívica. A partir de ahora, ha perdido la virginidad. Al absorber al Banco de Valencia, una entidad de apenas 20.000 millones de euros, recibirá un EPA del 75% (el Sabadell recibió el 80% en CAM).

En resumen, que el nuevo Gobierno y nuevo FROB ha seguido los pasos, los malos pasos, de los antiguos: salvar bancos a toda cosa y pagar a quienes nos hacen el favor de liberarnos de los bancos malos... con nuestro dinero. Linde (en la imagen) repite los errores de MAFO y Rajoy los de Zapatero.

Eulogio López

[email protected]